No es primavera
sino invierno aún
agosto que hasta ayer
me estremecía con su viento
helado y prepotente
hoy intenta, por la ventana
apenas entreabierta
colarse en mi sala y en mi vida.
¿Por qué me oprime
inusitada pena?
Y el viento caprichoso
me habla de aquel ayer perdido
cuando amaba y era amada
sin sospechar que un día
la nada invadiría mi presente
y el futuro se tornaría incierto.