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Imágenes: Clara Biedma  


Amor Natural1 de Carlos Drummond de Andrade
por
Doña Flor 

Textos de Drummond ya publicados en este sitio
www.espaciopotencial.com.ar/elbarrio/seg_anio/nacer.html
www.espaciopotencial.com.ar/elbarrio/cuarto_anio/drumond.html

Vivre sans volupté cést vivre sous la terre.
Ronsard, Sonnets pour Hélene

La editora nos hizo llegar este libro de Drummond, con el siguiente comentario:
"Es una edición póstuma de este escritor mineiro. Los mineiros son conocidos por ser conservadores, callados, tímidos... Les decimos "come quieto", o sea, hacen de todo, pero sin alarde.  
Drummond era un funcionario público, casado hacía mucho tiempo con la misma mujer, con una hija a la que adoraba. Luego de su muerte, se descubre que tuvo una amante por décadas, con la que tenía un caso de amor tórrido y para ella escribió estos poemas eróticos. Nadie lo podía creer. Y menos aún que la familia haya permitido la publicación de ellos!
Muchos criticaron los poemas, dijeron que no tenían la calidad poética de la "otra parte" de su obra, que este libro era solamente un objeto de especulación de su vida privada, del escándalo, etc."

Largos goces iniciados,
Caricias no terminadas,
Como si aun no se supiera
En qué lugar de los cuerpos
El acariciar se acaba,
Y anduviéramos buscándolo
En lento encanto, sin ansia.
Pedro Salinas, Poesía Junta

Ciertamente aquellos que nos habituamos a leer sus crónicas irónicamente suaves y a tenerlo como el viejo poeta tímido y simpático, este libro, como nos advierte el prefacio, "puede perturbar".
Es un libro inquietante, que nos mantiene en el límite entre la pornografía y el erotismo.

Sex contains all, bodies, delicacies, results, promulgations,
Meanings, proofs, purities, the maternal mystery, the seminal milk,
All hopes, benefactions, bestowals, all the passions, loves, beauties, delights of the earth,
All the governments, judges, gods, follow´d persons of the earth,
These arecontain´d in sex as parts of itself and justifications of itself.
Walt Whitman, A Woman Waits For Me

Amor - puesto que es palabra esencial

Amor - puesto que es palabra esencial
comience esta canción y toda la envuelva.
Amor guíe mi verso, y mientras lo guía,
reúna alma y deseo, miembro y vulva.

Quién osará decir que él es sólo alma?
Quién no siente en el cuerpo el alma expandirse
hasta desabrochar en puro grito
de orgasmo, en un instante de infinito?

El cuerpo en otro cuerpo entrelazado,
fundido, disuelto, vuelto al origen
de los seres, que Platón vió completados:
es uno, perfecto en dos; son dos en uno.

¿Integración en la cama o ya en el cosmos?
¿Dónde termina el cuarto y llega a los astros?
¿Qué fuerza en nuestros flancos nos transporta
a esa extrema región, etérea, eterna?

Al delicioso toque de clítoris,
ya todo se transforma, en un relámpago.
En pequeñito punto de ese cuerpo,
la fuente, el fuego, la miel se concentraron.

Va la penetración rompiendo nubes
y desvastando soles tan fulgurantes
que nunca ha soportado la vista humana,
pero, varado de luz, el coito sigue.

Y prosigue y se explaya de tal suerte
que, más allá de nosotros, más allá de la propia vida,
como activa abstracción que se hace carne,
la idea de gozar está gozando.

Y en un sufrir de gozo entre palabras,
menos que esto, sonidos, gemidos, ais,
un solo espasmo en nosotros alcanza el climax:
es cuando el amor muere de amor, divino.

Cuántas veces morimos uno en el otro,
en el húmedo subterráneo de la vagina.
en esa muerte mas suave que el sueño:
la pausa de los sentidos, satisfecha.

Entonces la paz se instaura. La paz de los dioses,
extendidos en la cama, cual estatuas
vestidas de sudor, agradeciendo
lo que a un dios acrecienta el amor terrestre.

Para el sexo a expirar

Para el sexo a expirar, yo me vuelvo, expirante.
Raíz de mi vida, en ti me enredo y me hundo
Amor, amor, amor -brasero radiante
Que me da, por el orgasmo, la explicación del mundo.

Pobre carne senil, vibrando insatisfecha,
La mía se rebela ante la muerte anunciada.
Quiero siempre invadir esta vereda estrecha
Donde el gozo mayor me propicia la amada.

Mañana, nunca mas. Hoy mismo, quién sabe?
Se congela el nervio, se desvanece el placer
Antes que, deliciosa, la exploración acabe.

Puesto que el espasmo corone el instante de mi término,
Y así pueda yo partir, en plenitud el ser,
De semen salpicando el irreparable yermo.


1 Rio de Janeiro. Record, 2006.

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