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De "sobremesa" con Fanny Schutt sobre cierto Freud inédito... Se ha hablado con insistencia en cierto momento de la historia del pensamiento psicoanalítico de un "volver" a Freud, ¿no se tratará ahora de descubrirlo...? ¿Rastrearlo más allá de los lugares comunes, exhumarlo vivo en un terreno marcado por el desinterés general de muchos analistas? ¿Advertirlo, casi, casi, "a la vuelta de la esquina" de una historia que cada tanto amenaza repetirse en las formas más feroces del pensamiento totalitario? La psicoanalista argentina, residente en España, Fanny Schutt trabaja exhaustivamente un texto de Freud que su hija Anna logró excluir de las Obras Completas.... El resultado es su próximo libro "La fascinación del líder" donde ella intenta que cierta palabra de Freud cobre vida y necesaria actualidad.


Una fría mañana de agosto, Fanny Schutt visitó La casa de Winnicott, en el barrio de Colegiales. Nos contó sobre la inminente publicación de su libro, fruto de un trabajo de investigación sobre el texto de S. Freud y W Bullitt "El presidente Thomas Woodrow Wilson (un estudio psicológico)".


Espacio Potencial: Fanny, por qué no nos cuenta un poco su historia ?
Fanny Schutt : Bueno, les cuento: Soy médica, pero siempre tuve una cierta inclinación hacia lo psi, en aquellos años aún no existía la carrera de psicología. Ya en primer año de medicina iba al Hospital Moyano para hacer cortes histológicos con Jacob, un estudioso alemán que se especializaba en la histología del sistema nervioso y gozaba de enorme prestigio en el servicio de Anatomía patológica. Esa es un poco la prehistoria, pero con tiempo empecé a oír hablar de Freud y finalmente hice mi formación psicoanalítica en la APA. Cuando terminamos, formé parte de un grupo pequeño, éramos apenas unos 8 miembros, que empezamos a ofrecer cierta resistencia a la institución, si bien no todos coincidíamos ideológicamente, hicimos una suerte de "frente". Uno de los compañeros había alquilado una quinta e íbamos todos los fines de semana para reunirnos y discutir, esto no era casual, convergían muchas cuestiones que nos agrupaba: una, que la asociación internacional había llegado al máximo de concentración de poder, tenían el monopolio de la formación, de modo que los didactas tenían aspirantes que hacían cola para iniciar su tratamiento, había que esperar años para hacer un análisis didáctico. De modo que tenían un poder extraordinario, tenían un poder asegurado por muchísimos años. A diferencia de otra gente que aceptaba todo lo que venía de la institución, nosotros éramos gente que ya teníamos alguna formación. Hernán Kesselman, por ejemplo, del que era muy amiga, venía de trabajar muchos años en el hospital de Lanús, en el que se trabajaba de acuerdo a una cierta ideología, yo también ya tenía mi recorrido, venía leyendo, estudiando... Entonces no nos tragábamos cualquier cosa. Teníamos en ese momento a todos los próceres: Angel Garma, Pichon, etc. que eran profesores en APA, pero nosotros planteábamos nuestras propias opiniones, nuestro propio pensamiento y empezamos a romper ciertas reglas. Nos acompañaron algunos didactas que empezaron a interesarse en nuestras exposiciones, entre ellos Emilio Rodrigué, Mari Langer, los García Reinoso... y de ahí se fue gestando un movimiento que terminó con la formación de dos grupos: Plataforma y Documento. Yo estaba en el grupo Documento, Kesselman quedó en Plataforma. Y la mayor parte de los didactas quedaron -salvo Ulloa- del lado de Plataforma. En fin, algún día tendré que escribir esa historia, eran los años 70. Por otra parte, más allá de ser mi propia historia, tiene que ver con lo que he escrito ahora.
Entonces, el grupo Plataforma estaba mas politizado, porque, por ejemplo, habían gestado una plataforma internacional y, localmente, estaban cercanos al movimiento peronista de aquellos años. El grupo documento si bien no era homogéneo ideológicamente, en general, todos queríamos algo más terrenal -por así decir-. Plataforma quería más o menos hacer la revolución con el psicoanálisis y nosotros -dentro del grupo documento, en un subgrupo donde estábamos Luis Hornstein, José Rafael Paz, Julio Marotta-, queríamos un camino de reflexión más modesto -yo estaba también en la Federación de Psiquiatras, la FAP, en el grupo Bulnes, que eran psiquiatras afiliados al partido comunista. Eran psiquiatras vinculados a la corriente reflexológica, a la cual, por ejemplo, estaba ligado Nasio en un principio...Y la FAP tenía mucho interés en ampliarse con psicoanalistas progresistas, como decían ellos... Entonces nos invitaron a un viaje a la Unión Soviética, en ese grupo estaban Gilou, Fernando (Ulloa, Marie Langer, Emilio, etc. ) ...algún día todo esto merecería escribirse. Yo era secretaria de FAP, lo que a mí me interesaba y con lo que me sentía identificada y creía que se podía hacer, no era tanto la labor gremial, sino crear un centro de docencia e investigación para trabajadores de salud mental, enseñar psicoanálisis. Entonces nos constituimos en un subgrupo que nos cuestionábamos la formación que habíamos tenido: es cierto que habíamos leído Freud, pero no tanto como a Klein y un montón de autores dentro de los argentinos, los ingleses, americanos...bueno, de modo que Freud se perdía, entonces nos constituimos en un grupo para estudiar la obra de Freud. Ya venían resonancias del pensamiento de Lacan, ya empezaba a traducirse, algunos empezaron a estudiarlo con mas entusiasmo, con más pasión y otros menos, yo era de estos últimos. Pero me interesaba. Hicimos un curso en el que llegamos a tener 900 alumnos, psicólogos, psiquiatras, asistentes psiquiátricos, todos relacionados con la salud mental... Lo planteábamos como una clase y después nos dividíamos en grupos de 12 o 15 personas. Me fue muy útil aquella experiencia, no sólo por lo que estudié sino porque comprobé que la clase magistral, cuanto más brillante es, menos da a la gente..., se quedan callados, no pueden cuestionar, no pueden trabajar el tema... A mí me sirvió mucho esta experiencia con el centro, que duró desde el año 73. Hasta que....bueno, en el 75 ya empezaba a haber problemas...y en el 76 me fui a España.

EP: Ud. se tuvo que exiliar?
FS: Bueno, no quiero ser exagerada...yo tenía una posición un poco comprometida, había sido secretaria de la FAP, que había hecho peritajes... Antes del golpe, con Isabelita, yo ya veía la cosa muy mal, tenía un hijo y una hija adolescentes, que ya habían tenido alguna militancia, con algún episodio comprometido..., en fin, esto no lo tenía tan claro en aquel entonces, lo reconstruyo ahora. Pero recuerdo que los fines de semana nos reuníamos con colegas, amigos y todos hablábamos de a dónde nos íbamos a ir a vivir... era el tema obligado de las reuniones entre profesionales...Y a mi España me parecía interesante, después vi más claro porqué me parecía tan interesante... era el fin del franquismo, terminaba una época oscura, mientras que aquí en Argentina empezaba una época oscura, yo tenía 40 años, los 40 años del franquismo... Habíamos ya estado antes en un viaje por turismo y ya se veía el movimiento, el nacimiento de una nueva época en España... Entonces desembarqué con mi hija en Barcelona y ahí gracias a una argentina que ya estaba allí, trabajando en la universidad, apenas desembarqué ya tenía gente para formar un grupo de estudio, gente muy interesante...

EP: ¿Qué formación psicoanalítica tenía esa gente?
FS: Muy poca formación, pero era gente que tenía mucho interés... en Barcelona había muy poca formación, hay que diferenciar Barcelona de Madrid....
Y mi esposo con mi hijo llegaron a Madrid, se instalaron con gente amiga y ahí empezó esa historia que yo jamás pensé que iba a durar tanto tiempo: grupos en Barcelona y Madrid, viajaba...
Y decía que me encontré con un interés enorme de estudiar Freud. Había en Barcelona una Internacional donde eran super rígidos, kleinianos que exigían 4 sesiones por semana...
En ese momento también estaba viajando a Barcelona Masotta desde Londres -donde residía- cada tanto viajaba para hacer un grupo...entonces la expansión fue muy rápida, por un lado Massotta que formó una institución: Biblioteca freudiana...Yo hacía los grupos, después empezaron a llegar más analistas: Jorge Bellinsky, que se había formado con Raúl Sciarreta -a quien yo había conocido, porque estudié con él, cuando hacía grupos en su casa-...en aquella época de mucho movimiento...
Bueno, entonces se armó aquel grupo histórico, ese primer grupo e inmediatamente comenzó a haber demanda de grupos.
Madrid era más pueblo, la ciudad más cultural, más cosmopolita era Barcelona, donde estaban las editoriales, donde había mucha inquietud cultural, estaba el gobierno, luego eso fue cambiando en poco tiempo respecto de Madrid. Comencé a hacer lo que me hubiera gustado fuera mi formación: más Freud. Y empecé una tarea que sigo hasta la actualidad viajando continuamente a Barcelona desde Madrid, primero en tren, luego en avión. Son dos ciudades bien diferentes, eso pasa en España que cada región tiene sus características, bueno, Catalunya tiene el mar, etc...

EP: ¿Siempre fue bien recibida?
FS: Si, la verdad es que siempre fui bien recibida. De hecho yo no hice ningún intento de incorporarme a ninguna institución...bueno, como dije antes, al renunciar a APA, los que éramos de Documento, también renunciamos a la Internacional, creo que fuimos los primeros casos en el mundo, porque había gente que había renunciado o que había sido marginada de la institución, pero no habían renunciado a la internacional. Entonces yo tenía absolutamente cerrados las puertas a cualquier institución que perteneciera a la Internacional, tampoco hice ningún intento para entrar a diversas instituciones más pequeñas, siempre me mantuve independiente, recién hace dos años y medio, a través de un amigo de Barcelona, me llamó el presidente de la IPA, Abel Fainstein y me dijo que quería reincorporarme y mandarme una medalla, eso me daba posibilidad, por ejemplo, de integrarme en la asociación de Madrid, que es más plural, más abierta, estuvo hace poco André Green haciendo supervisión, y eso me interesó...

EP: ¿Y cómo llegó al libro?
FS: Bueno, como habrán captado, tengo una trayectoria con ciertas inquietudes políticas pero sin haber entrado nunca a una militancia ni cerrada ni muy activa. Siempre he tenido muchas prevenciones contra el fanatismo que he visto surgir por todos lados... Incluso como secretaria de la FAP, me querían incorporar, con aquel viaje a la URSS, como simpatizante, para que hablara... No quise, me resistí a eso...
Con los grupos de estudio sucedía que -luego de muchísimos años-, casi agotábamos la obra de Freud, y pensaba por dónde seguir...Entonces estábamos trabajando hacía unos diez años con un grupo, con el que, cuando leíamos a Freud, tratábamos de pensar sus desarrollos relacionándolos con temas políticos y sociales de actualidad, para que su pensamiento no quedara solo en bonitas palabras académicas, sino que cobrara vida, es decir que con sus palabras se pueda utilizar para pensar la realidad psicoanalíticamente, no solo los pacientes... (Massota decía que en Lacan había dos ideas nada más, él decía esas cosas para desmitificar ese aparato lacaniano de palabras) ... La línea con la que trabajamos en los grupos es esta, yo le digo a la gente: todo esto es para poder escuchar, si ustedes no pueden escuchar esto no sirve. Y estudiamos concienzudamente la obra de Freud que es extraordinaria, es extraordinaria porque es un pensamiento vivo, Freud pensaba, iba escribiendo, iba descubriendo. Entonces nos interesaba el pensamiento vivo de Freud, el cual se presta muy poco al dogmatismo.. Bueno, en ese grupo que les comentaba, propuse entonces incorporar al texto de Freud y Bullitt sobre el presidente Wilson. Yo lo había comprado en el 73, lo había llevado a España, lo había incluso marcado, pero no me había quedado nada, no me había interesado demasiado. Es un libro raro, incluso es difícil conseguirlo. Ayer estuve con Salgado, de Editorial Letra Viva, que tuvo el mérito de inaugurar la editorial publicando ese libro en español. Y mucha gente lo ha comprado entonces, pero lo ha leído? Luego, la escuela freudiana de Buenos Aires publicó una segunda edición en el 96.
Entonces empezamos a "aguantar" este libro por momentos tan fatigoso: hay un prólogo de Freud que es buenísimo, que plantea cosas que no dice en ningún otro lado respecto de la personalidad, después viene un prólogo de Bullitt -escrito tiempo después- donde habla de la muerte de Freud y luego toda una parte que pretende ser un estudio psicoanalítico dela personalidad del presidente Wilson. Entonces algunos que lo leyeron encontraron que ahí se planteaba una idea de Edipo diferente, que se hablaba de la relación con un padre, que había cosas que valía la pena... pero escribieron muy poco, solo algunos artículos mas bien clínicos... Sin embargo, hay otra parte, en la mitad del libro, referida a cómo Wilson intervino en el tratado de Versailles que dio fin a la Primera Guerra..., con todos los entretelones y entresijos..., esa es la parte a la cual los psicoanalistas rehuyen porque pareciera ser un asunto muy fuera de sus intereses de esos momentos de la publicación del texto...
Bien, entonces lo trabajamos con el grupo y justo esa parte del texto a la que refiero exigía abrirse a muchos temas, y era claro que había que escribir, había que dejar constancia del trabajo que estábamos haciendo. Ahí quedaron 2 personas, luego se incorporó una tercera que había sido decana de la Facultad de Psicología, profesora de historia de la psicología. Teníamos que obtener mucha información, rastrear por Internet, hacer un rastreo bibliográfico para ver todo lo que se había escrito sobre el tema, un rastreo que duró mucho porque era escasísimo lo que se había escrito al respecto...y a medida que leíamos el libro surgía una cantidad de enigmas que no eran solo nuestros, estuvimos 5 años trabajando, rastreamos todas las bibliografías de Freud, y cada vez teníamos más curiosidad, Yo repartí trabajo para la gente del grupo. Lo que yo tomé como tarea fundamental -y que es el núcleo del libro que quedó-, fue determinar lo que realmente había escrito Freud, destacarlo de lo que pudiera haber escrito Bullitt. Porque por ejemplo Anna decía: ese libro no es de mi padre, él sólo escribió el prólogo. Anna desconfiaba de Bullitt que era un personaje muy peculiar, era un diplomático, periodista y escritor, que había acompañado a Wilson en el tratado de Versailles, pero que luego había renunciado porque no estaba de acuerdo con los términos del tratado, luego se había ido a Europa y era un experto en política europea, allí se había conectado con Freud. El gran misterio es cómo se conectó, algunos dicen que fue a pedirle una consulta, muy probable... Hay una foto que era la tapa del libro de Bullitt donde se ve a Freud cuando pasa por la estación de Paris desde Austria a Londres con Marie Bonaparte de un brazo y con Bullitt al otro lado. Parece que Bullitt se transformó con el paso de los años en un factor importantísimo para lograr salvar a Freud y a su entorno más inmediato del nazismo. Porque Bullitt estaba trabajando con el presidente Roosevelt (todavía los Estados unidos no habían entrado en guerra) y Roosevelt exigió respeto por la vida de Freud, fue una de las intervenciones más importantes.
Entonces, me importaba rescatar el pensamiento de Freud y era algo que podía hacer yo porque conocía al dedillo su obra, pero costó mucho...tomar todo ese material y ver cuáles eran las frases de Freud y también relacionar ese trabajo con los inmediatamente previos: "El malestar en la cultura", "El porvenir de una ilusión", "Fetichismo", "El problema económico del masoquismo", "Psicología de las masas", etc....
Este trabajo de Freud y Bullitt fue escrito entre el 30 y el 32, y el crítico oficial de Estados Unidos hizo una crítica tremenda, aún me acuerdo de sus palabras... "sino fuera otro libro malo sobre Wilson...otro libro malo de Bullitt, si este libro nefasto no llevara la firma de Freud, no me molestaría en hacer una crítica...", así empezaba la crítica, que daba a entender que Freud se dejó seducir por Bullitt porque sabía mucho de política, era de familia aristocrática de Filadelfia....Otros decían que Freud se había dejado seducir porque estaba deprimido por la muerte de su madre que tenía 95 años ¡¡con todo lo que le pasó a Freud en su vida, que estuviera deprimido porque había muerto su madre era ridículo!) Otros decían que Freud necesitaba dinero y que Bulit le dio un anticipo en dólares y esto tiene un punto de verdad, el dinero que Freud recibió lo invirtió en la editorial psicoanalítica oficial que estaba en quiebra...
Hubo muchas desavenencias entre ellos, muy fuertes, que transcendieron...y finalmente la aprobación del manuscrito la hizo Freud en el año 39.
Pero...¿Dónde se produce el encuentro entre Freud y Bullitt? En Berlín, porque Freud se había operado allí, en Berlín en 1930, había disturbios en las calles, estaba surgiendo Hitler. A nadie se le ocurrió que el libro tenía que ver con ese proceso de surgimiento de Hitler, leyendo y extrayendo frases que son en el estilo inconfundible de Freud se advierte esta motivación. En lo de Bullitt hay partes que son horribles, cuya única motivación es la de machacar despectivamente sobre Wilson, diciendo que era pasivo, poco viril..., frases que no se corresponden con el decir y el estilo de Freud.
Entonces, una hipótesis es que Freud podía hablar del poder de los líderes a través de Wilson pero que, en realidad, lo estaba haciendo en relación a Hitler.
Por otra parte habían acordado que la publicación se difiriera hasta que muriera la segunda esposa de Wilson, pero Bullitt se llevó el manuscrito a EEUU, él se vuelve a su patria a hacer política, se lleva el manuscrito donde estaban las acotaciones de Freud y ya no le interesa publicarlo, porque en su anhelo de hacer carrera política, publicar un libro que hablaba mal de un ex presidente no lo ayudaba demasiado... Hay algunas cartas de Freud donde dice: no tengo noticias de Bullitt, no se qué pasó con el manuscrito...hasta que finalmente se reencontró con Bullitt en el 39, y así Bullitt le arrancó la firma para publicar el libro. De todos modos el texto recién se publicará cuando él mismo está por morir, cuando le diagnostican leucemia a fines del 66.

EP: ¿Cuál fue la posición de Anna Freud?
FS: Anna no confiaba en Bullitt, le pedía el manuscrito para revisarlo, y él no se lo quería dar, entonces hubo un juicio entre los herederos de Freud y los herederos de Bullitt...
Anna dijo "ese libro no me interesa, no reconozco en él a mi padre", y presionó para que ese texto no formara parte de la obras completas de su padre.
En estados Unidos, el libro salió publicado 3 años después del asesinato de Kennedy, en momentos de la guerra del Vietnam, y el libro tuvo rechazo oficial.
En Francia la escuela lacaniana no lo conoce, Miller no lo conoce, Gerard Miller, su hermanito escribió un prólogo a la segunda edición, que salió publicada en el 89, con la caída del muro y toda la revisión ideológica y en el libro hay algunos aspectos que se pueden leer del pensamiento de Freud que tiene que ver con cierta crítica a las ideologías absolutas, totalitarias...
Lacan no habló de este libro, recién se conoció en el 81 luego de la muerte de Lacan. E. Roudinesco y Rene Major forman una sociedad de historia del psicoanálisis y entonces la Roudinesco -que es francesa de origen rumano- dice que el libro es muy interesante desde el punto de vista político. René Major -que es canadiense- también habla sobre el libro...pero los franceses, que son muy chauvinistas, no pueden meterse con este libro. Gerard Miller hace el prólogo a la segunda edición, donde dice cosas desafortunadas como por ejemplo que a Freud no le interesaba la política....¡con una ligereza...!
Freud tenía una intuición muy interesante, publica por ejemplo "Psicología de las masas" un año antes de la marcha de Mussolini, esto es extraordinario, ..

EP: En relación a tornar vivo el lenguaje de Freud, cercano a los problemas que plantea la sociedad y la vida misma, -y tomando la prevención que siempre tuvo Freud con los sistemas totalitarios que amenazan justamente con matar las palabras, hacerla dogmática-, me acordaba de las cartas que Winnicott le envía a Hanna Segal y a Melanie Klein, donde les pide que no "maten" al lenguaje (tornándolo "doctrina" omniexplicativa), y lo relacionaba con la idea de transmisión que usted sostiene, donde no se aplasta al otro con jerga, donde se le permite expresar sus propias ideas, etc...
FS: Hay un puente entre Winnicott y Freud, ellos eran médicos: Freud quiere curar a las neuróticas, por eso comienza las investigaciones. En su autobiografía, en el 35 dice: en los últimos 10 años, después de un rodeo por las ciencias naturales, la medicina, la psicoterapia, puedo dedicarme a lo que me gustaba en la juventud, que eran los temas sociales, religiosos, culturales, la civilización...

EP: A Usted le pasó algo parecido a él...me preguntaba...por qué este libro suyo, por qué con este libro de Freud...
FS: Bueno, es el único libro de Freud que está suelto, y a mí me dio gusto rescatarlo, pero también porque cuando me recibí de médica, mi esposo había trabajado en el Hospital Malbran, y hubo un plan para formar investigadores, teníamos amigos que tomaron esa línea, la investigación y yo tuve la posibilidad de hacer investigación en un laboratorio... luego, leí que Freud durante la carrera hacía investigaciones en laboratorio... Bueno este libro me satisfizo un deseo de investigar, no de repetir, que nunca me gustó en mi formación en la que no había investigación, en donde nos daban muchas afirmaciones categóricas pero no nos proporcionaban el fundamento.

EP: Tampoco podría haber abordado ese texto sin todo lo que vivió y nos contaba relacionado con su trayectoria ideológica, su modo de pensar...
FS: Bueno, estábamos en el fin del milenio, con la perspectiva del siglo 20, la subida de las ideologías, yo crecí en ese ambiente: mi padre trabajaba en un periódico y venía a casa a veces gente que hablaba por ejemplo del troskismo, y a mí me fascinaba, también me enteraba de muchas cosas terribles, después vino toda la historia nuestra aquí...y todo lo que está pasando en Europa... Por otro lado, yo nací en el 32, yo esto lo veo recién ahora, lo construyo, porque siempre tuve mucho interés por el nazismo, y pienso se que si hubiera nacido en Europa, habría ido a parar a un campo de exterminio, entonces me interesé y leí mucho sobre esa época y siempre me he preguntado por qué?. Venimos de una experiencia en España, el atentado de Atocha, que cambió en 48 horas el resultado de una elección, se calcula que hubo un millón de personas que no iban a votar y fueron, fue un fenómeno masivo...bueno, ya había presenciado aquí toda la etapa del peronismo...

EP: Y vendría a Buenos Aires a hacer un grupo de estudio
FS: No lo he pensado, he ido a un grupo de supervisión... pero grupo de estudio... bueno, la próxima vez que venga si arman algo, un grupo para hablar de algunas cuestiones, encantada, en fin, tengo algunas ideas propias, más personales, por mi experiencia... por ejemplo, en el encuentro con Green, fue interesante porque coincidimos mucho en algunas cosas, a mí, por ejemplo, no me gusta el término interpretación, la interpretación pertenece a una etapa vinculada a la "Interpretación de los sueños", lo que hacemos en verdad con los pacientes se corresponde con lo que Freud habla en "Construcciones". Nosotros señalamos algo, el paciente va agregando, se construye entre ambos... y me encontré en mi diálogo con Green que él también pensaba así... La interpretación, bueno, ni hablar lo que sucedía con ella con los kleinianos, que siempre se incluyen siempre en la interpretación...

EP: ¿Cuales son sus expectativas, qué quiere que pase con el libro?
FS: En lo inmediato quiero que se compre, que se lea y que despierte algo en sus lectores...

¡¡Muchas gracias Fanny!!

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