Loin
Esta
novela traza la experiencia de un extrañamiento.
Una ciudad extranjera es el lugar: Mymia. Las mujeres su
instrumento: Alix y Ängela, y otras. Legan de muy lejos,
del tiempo inmemorial de la infancia. El extrañamiento
es, en un principio, vivido como un sentimiento de languidez
y ligereza. Se va transformando progresivamente en enfermedad,
una desposesión de sí mismo, un exilio.
La estancia, real o imaginaria, en la casa natal, también
está marcada por lo remoto, "lejos". Lejos
quiere decir también alejado en el tiempo. Es después
de más de veinticinco años de los episodios
en Mymia que el héroe se hace efectivamente el narrador.
Es así que reabre, muy a su pesar, una herida que
creía cerrada.