Gerardo nos recibió en su casa, distribuida en ambientes
espaciosos y cálidamente habitados, muy cerquita
del Río de la Plata. En la intimidad de su cocina
hicimos esta sobremesa que ahora compartimos con ustedes...
Diversidad de lenguajes integrados en un mensaje directo
al corazón: el de las emociones...
EP:
Gerardo, contanos un poco cómo se armó "Ronda"
GH: Bueno, la obra en realidad nació como un espectáculo
callejero, la pensamos para la calle y la estrenamos en
España... Fue cuando regresamos de allá que
me llamaron del Centro Cultural San Martín, y me
propusieron hacer allí un espectáculo pero
con la condición de que fuera un estreno, algo inédito,
que nunca se hubiera presentado antes... Entonces hice una
adaptación de "Ronda" para esa sala.
EP:
Y ahora recién acabas de llegar de Brasil...
GH: Si, viajamos mucho. Con los espectáculos anteriores
también habíamos viajado. Con "Gala",
por ejemplo, fuimos a España y también a Brasil,
con "Bellas Artes" viajamos a México y
España. Y ahora acabo de llegar de Brasil donde estuvimos
con "Ronda" en el festival de Londrina y a la
gente le encantó. En fin, nos decían: "adorei",
"parabens", etc. Y, a pesar de que hay mucho
circo en Brasil, a la gente le sorprendió la movida
del nuevo circo que contiene nuestra obra, del espectáculo
de circo contemporáneo que presentamos, un circo
que no tiene las mismas leyes del circo tradicional. Les
sorprendió la química del espectáculo,
hubo emoción, sorpresa, realmente estuvo bueno...
EP:
¿Y cómo se arma un espectáculo de esa
naturaleza?
GH: Trabajo con una coreógrafa, que hace ya tres
espectáculos que viene trabajando conmigo, se llama
Teresa Duggan. Es una coreógrafa que tiene una compañía
de danza contemporánea, con la que trabaja un lenguaje
muy particular, pero a partir de nuestros encuentros y del
trabajo que compartimos, se metió mucho con el lenguaje
circense, nos entendemos y complementamos muy bien. Luego,
están los actores, la camada de "Ronda"
es gente que ya tenía alguna formación artística
previa, venían del teatro o de la danza, etc. Lo
que sucedió fue que se nuclearon espontáneamente
en la escuela de circo que dirijo, coincidieron temporariamente
ahí, trabajaron juntos y pudieron generar a través
de ese trabajo compartido un código, una manera común
de entender lo escénico, y a partir de esto entrenaron
juntos... En fin, este proceso es muy distinto al de juntar
un elenco, elegirlo por casting, etc. Es un grupo que decidió
desde un principio dónde entrenarse, y desde esa
circunstancia, convocamos a maestros, les dimos cursos,
yo mismo conduzco entrenamientos para ellos, es así
que se armó un lazo y un efecto artístico
muy potente.
EP:
Es interesante ver como todos los elementos diversos que
componen el espectáculo resultan tan bien integrados.
Uno no ve, por ejemplo, un espectáculo circense mechado
con danza, o lo inverso, sino que realmente ve un espectáculo
homogéneo.
GH: Si, no está la escenita de teatro, la escenita
de danza, y aparte la escenita de circo...
EP:
Se ve algo integrado sosteniendo la riqueza de su diversidad,
y lo curioso es que esto se logra sin que haya texto, en
el sentido de una historia narrada de punta a punta, que
pudiera darle una integración...
GH: Si, los lenguajes están fusionados, y están
en un mismo plano. Tal vez no todo el tiempo, es lógico
que por momentos los protagonistas vayan cambiando, pero
la gestualidad , la pirueta y el movimiento de danza se
sotierren todos en un mismo plano... Es decir que el acróbata
que hace un mortal, también dibuja determinado movimiento
plástico con el brazo y al mismo tiempo refleja en
su cara una cierta mímica expresiva acorde a la situación
que está jugando en ese momento. Me interesa especialmente
poder plasmar esa articulación de cada aspecto del
espectáculo. De modo que el elenco de "Ronda"
tiene una formación muy particular, sino no podría
lograrlo, porque hay muchos artistas de circo pero no cualquiera
podría hacer lo que exige esa integración
de lenguajes que busco... Hay otros artistas de circo que
inclusive son técnicamente impecables en su especialidad,
pero por ahí, por ejemplo, no pueden bailar.
EP:
Si, realmente es como decís, si bien va rotando el
protagonismo, "los demás" actores siguen
actuando sin estar estrictamente en el foco principal de
la escena, eso da, también, una sensación
muy dinámica...
GH: Bueno, eso tiene que ver con la filosofía de
mi trabajo, lograr y equilibrar -y variar con cierto ritmo-
el esquema figura-fondo de la obra, el coro y el protagonista,
el punto de atención y el trasfondo... haciendo todo
rotativo, imprimiendo en ese esquema dinámica y variación...
Otro elemento integrador es una manera de entender en el
sentido estético el espectáculo. Antes, en
el circo tradicional vos veías a la trapecista con
el tutú que había heredado de su madre, del
mismo modo, el equilibrista con su malla calada o el mago
con un traje alquilado de lentejuelas... No había
una estética unificada. Bajo la misma carpa, distintos
signos estéticos, una serie de números hilvanados
por un presentador que a menudo hablaba con un sospechoso
acento extranjero, diciendo: "y ahooorra..."
y se presentaba como recién llegado de una remota
Polonia pero que generalmente era del mismo barrio en el
que se estaba presentando el circo... En cambio, en el circo
contemporáneo la estética está unificada,
hay una atmósfera única, con una música
que tiene, por ejemplo, el color reconocible de una región...
En "Ronda", la pauta fue trabajar con música
del Río de la Plata. En otros espectáculos
esa estética unificada fue al trabajar, buscando
el mismo efecto de síntesis, con un compositor musical
que compusiera la música para todo el espectáculo.
Aunque, en ese caso, la pauta no fuera una música
de una región específica la homogeneidad la
daba el estilo de un compositor. Esto no pasaba en el circo
tradicional, en el que venía el mago con los Bee
Gees y el trapecista con Bach...Así era imposible
situar al espectador. La idea de una integración
musical, por poner este ejemplo, podría ser que el
espectador pueda viajar con el espectáculo, que se
suba cuando empieza y se baje al final.
Desde
el fatalismo de un destino a la elección personal
de un arte: circunstancias en la historia del circo...
EP:
Lo que se ve en los actores de "Ronda" es un cierto
orgullo de lo que están haciendo,
como una suerte de jactancia bien entendida, la de alguien
que disfruta de su arte y lo transmite con mucha fuerza...
GH: Eso pasa con el circo, y es eso lo que se intenta: que
parezca hasta cierto punto posible de hacer -para el espectador-
lo que ve hacer en el escenario, porque los artistas no
están presentados como superhombres. En fin, es más
difícil de lo que parece , pero debe dar la sensación
de que cualquiera podría hacerlo...
EP:
Esto me parece que tiene que ver con lo que decías
antes en el sentido que no te da la sensación que
están haciendo "La" prueba acrobática
(que también la hacen) sino que te parece que están
jugando. Y por otra parte el circo, el mundo "misterioso"
del circo despierta ambivalencia: por un lado te gusta,
atrae y por el otro te da un poco de miedo... qué
se yo, el payaso que te hace reír pero que está
triste, la mujer barbuda...
GH: Lo que sucede es que el circo siempre tuvo -para el
imaginario popular- ese costado marginal, por un lado el
espectáculo y por el otro la vida en los carromatos,
ese no anclar en ningún lado que agita tanto la fantasía
de todos... En realidad, la gente del circo no la vive con
melancolía, no harían otra cosa, lo disfrutan
o padecen como cualquiera con su destino, han recibido un
oficio por tradición y lo hacen... pero desde la
fantasía popular a veces se teje una idea de gente
con una vida rara, triste y a veces, sórdida. De
todos modos hay un movimiento nuevo del circo, el que yo
hago en mi escuela, que forma a los artistas desde una elección
personal que no está condicionada por una tradición
familiar. Y por ahí el orgullo que se transmite tiene
que ver en parte con esto, con que estos artistas están
pudiendo mostrar un arte que ellos mismo descubrieron y
crearon a su manera, más allá de aprender
y manejar ciertos aspectos técnicos, lo eligieron
y recrearon sin condicionamientos familiares. Poniéndome
un poco como historiador, veo estas dos vertientes: la gente,
como la que trabaja conmigo, que eligió al circo,
y aquellos para quienes los circos de carpa era una herencia,
los artistas de circo que heredaban la técnica, porque
sus mayores se las transmitían, heredaban la ropa,
la música con la que hacían el número,
era una tradición que se transmitía. Ojo,
que también hay orgullo en alguien que es quinta
generación de artistas de circo. Lo que quiero destacar
en esto es otra cosa, este movimiento de gente que se acerca
ahora libremente al circo, nutre de otro modo al arte...antes,
digamos, la única manera de hacerse artista de circo
era o siendo de familia de circo o casándote con
la trapecista y metiéndote en la familia, no había
otra posibilidad... La formación era más cerrada
y repetían secretos y fórmulas. A partir de
que se crean escuelas de circo y a esas escuelas puede acceder
gente que no tiene historia de circo, aportan y reciben
otras perspectivas, renuevan otra creatividad, refrescan
al circo porque el artista tiene que inventar, no hereda
nada. Conquista la técnica y recrea el arte. Y no
trabaja con sus hermanos y sus primos sino que trabaja con
gente con la que tiene afinidad y también le da su
impronta renovadora, si no el circo ya hubiera muerto o
sería una pieza de museo.
EP:
Aquí en Argentina hay cultura de circo?
GH: No es de los países más fuertes, pero
aquí siempre había circos dando vueltas, y
los sigue habiendo...el hecho de que exista ahora esta nueva
forma de hacer circo no quiere decir que se haya perdido
la anterior, lo que pasa es que por cuestiones económicas,
es muy difícil mantener carpas, autos, carromatos,
animales, etc. en todo caso tuvo un proceso de decadencia
como tantas cosas en los últimos años, no
tanto por propia responsabilidad. Lo que tuvo de particular
el circo argentino es que existió lo que se llamó
el "circo criollo" que era el espectáculo
de dos partes, espectáculo de circo en la primera
parte , un intervalo y representación teatral después.
Con los mismos artistas que en la primera parte hacían
números de circo después se hacía "Moreira",
el "Martín Fierro", obras gauchescas. Ese
es el origen del teatro argentino, con los hermanos Podestá.
Ellos fueron los últimos artistas de circo y los
primeros actores... Esta modalidad no existía en
ninguna otra parte, primero circo, luego intervalo, y a
continuación los mismo actores se vestían
de gauchos y representaban una obra. Antecedentes del circo
y del teatro argentino, de hecho la otra escuela de circo,
además de la mía, que hay en Buenos Aires,
se llama, justamente, escuela de "circo criollo"
y la llevan adelante los hermanos Videla, que son gente
formada en el circo tradicional. Unos de los pocos de familia
de circo que decidieron trasmitir su arte a gente que no
era de su familia y fundaron una escuela... Fueron, por
esta apertura de arte, muy criticados por la gente de circo
tradicional, porque estaban ventilando su arte y sus secretos.
El
lenguaje del circo: directo al corazón...
EP:
¿Ronda está pensado para chicos?
GH: Tomando en cuenta, como les decía, que el circo
es uno de los ingredientes de mi lenguaje artístico,
es un lenguaje que me parece se presta muy bien para transmitir
o para generar emociones ya sea en niños o en grandes.
Se trata de sensaciones que son trasmitidas en un abecedario
precario, y por eso, es muy directo, lo que se transmite
va directo al corazón, no pasa por la cabeza, por
eso es digerible por todo el mundo.
EP:
En ese lenguaje más precario y más directo
parece haber, paradójicamente, más posibilidades
y riqueza para trasmitir que cuando ya se trata de un lenguaje
más preciso y sofisticado....
GH: Yo me refiero a que en general hay inquietud por resolver
qué historia contar con un espectáculo o qué
ideas plantear, o por ahí imaginar que se puede armar
una historia con el lenguaje del circo.... Yo creo que el
lenguaje expresivo del circo no se presta para contar historias,
para mi sería un error artístico hacer un
Shakespeare versión circo por ejemplo, hay obras
que están hechas para ser dichas y no es aconsejable
cambiar el texto por imágenes. Mi lenguaje intenta
trasmitir emociones como amor, ternura, rabia, alegría,
cuando la acción logra conectarse con esas emociones
se da algo muy potente. En relación a esta intención
no creo que sea necesario tomar en cuenta si se trata de
chicos o de grandes.
EP:
Por otro lado, entonces, tampoco te privas de proponer algo,
de excluir algo de la trama porque se trate de espectadores
"chicos".
GH: No, por ejemplo recuerdo que hace mucho tiempo ya, con
mi hermano, teníamos un grupo de teatro independiente
que se llamaba Caleidoscopio con el que hicimos una obra
que se llamaba Cuéntanos Cuentanos, se llamaba así
porque hacíamos un montaje de cuentos italianos que
había recopilado Italo Calvino; y esos cuentos populares
italianos estaban contados con toda crueldad, con todo el
sadismo que se puedan imaginar: el ogro que abría
la panza a la oveja y le sacaba lo que se había tragado
y que con las vísceras se hacía un sombrero,
etc.... y nosotros decidimos no suavizar nada de todo eso
y lo expusimos así, de modo que teníamos la
oveja y el cuchillo...
EP:
Bueno, en "Ronda", cuando uno de los actores estaba
arriba de esa rueda inmensa que gira, más de un "grande"
estaba muerto de miedo, pero los chicos, sin embargo, se
morían de risa, lo disfrutaban a más no poder...
GH: Pero tampoco es que se esté jugando con el morbo,
no se trata de eso tampoco, porque muchas veces, antes,
el circo jugaba con que el trapecista estaba siempre al
borde de caerse, una y otra vez hacía que se caía....,
siempre en peligro, a punto de matarse. Eso era en el circo
tradicional una práctica habitual. Nosotros no hacemos
eso, ni jugar a que el público crea que algo puede
salir mal, ni de verdad ponemos en riesgo nuestra propia
vida. No, más bien como te decía antes, intentar
que parezca una pirueta posible para cualquiera. Que de
la sensación de que cualquiera podría hacerlo...
Y
realmente la magia es esa, cuando uno asiste a "Ronda"
se contagia de una fuerza irresistible y de un entusiasmo
que nos anima a considerar cierta posible ingravidez en
nuestros cuerpos, a intentar alguna sutileza en los movimientos,
pretender alguna audacia en los saltos y un vuelo acrobático
para los sobresaltos... Pero sobre todo eso, la ilusión
eficaz de que un atrevimiento impensado (y cada uno tiene
el suyo pendiente) es realizable.
Gracias Gerardo!!
Más
sobre Ronda:
La obra teatral Ronda es una verdadera fiesta de circo rioplatense
que se estrenó y se continúa presentando este
invierno en el Centro Cultural San Martín, Buenos
Aires. Conjuga el arte circense con la música del
Río de la Plata, mezcla su magia con la velocidad
de la danza y la poesía del teatro.
Comentó Fernando Zuker en "Clarín espectáculos"
del 17 de Enero 2003:
El concepto "fiesta" y de "circo rioplatense"
dentro de la representación teatral conjuga demasiadas
dimensiones. Y a través de ese "juego ficcional"
se desandan los diferentes "aires culturales"
que emanan desde el guión hasta la puesta en escena
de cualquier obra del género.
Ronda invita a sumarse y a girar con ella. Es una baile
efervescente de pueblo, un festejo emotivo de aldea. Ronda
es un gol de media cancha convertido en equipo con el público.
Ronda te inunda, te marea, te despeja, te agasaja y te involucra.
Ronda te saca a bailar. Ronda es una fiesta de piruetas,
un brindis, un encuentro, una celebración de poéticas
imágenes. Ronda es un circo con música del
Río de la Plata, que mezcla su magia con la velocidad
de la danza y la poesía del teatro. Ronda conjuga
la sensualidad del tango, la fuerza de la murga, la pasión
del candombe y la alegría del mambo.
La
obra teatral Ronda, había sido estrenada en España
en mayo de 2002, se trata de un espectáculo del equipo
de la Escuela de Circo "La Arena", con coreografía
de Teresa Duggan y dirección general de Gerardo Hochman,
quien dijo a Clarín el jueves 9 de enero lo siguiente:
"Estábamos de gira europea con Gala y un programador
medio fanático nuestro nos propuso que con el mismo
elenco armáramos un espectáculo callejero.
Ensayamos 36 horas seguidas en una terraza y tuvimos listo
el germen de lo que estrenamos ahora en la Sala A/B del
Centro Cultural San Martín".
El equipo lleva realizadas siete giras en el extranjero
y ha participado en más de diez festivales en España,
México y Brasil.
La relación entre dos fenómenos populares
es clara y evidente: el fútbol y la música,
en este caso, latinoamericana por excelencia. Y esto se
ve reflejado en el espectáculo: "La acción
sucede en una canchita de fútbol, un medio campo
pintado sobre césped sintético. No hay una
anécdota sino más bien una atmósfera
que remite a las historias asociadas a ese lugar. Y hay
música del Río de la Plata: tango, murga,
milonga, candombe y algunas cosas de otros países
latinoamericanos como un mambo o un vals peruano",
explicó al mismo diario Gerardo Hochman.
Con una serie de premios internacionales en su haber
y con el reconocimiento de la Universidad de Buenos Aires,
Ronda sale a la cancha a disputar el partido más
importante, donde juega de local con todo el prestigio conseguido
en el exterior...
Durante todo el mes de enero y hasta fines de febrero del
2003, se puedo apreciar en el Centro Cultural San Martín
el espectáculo circense Ronda que será repuesto
este invierno. Cuenta con malabares, piruetas y acrobacias,
sumados a una ambientación musical en vivo proveniente
del Río de la Plata (murga, candombe, entre otros).