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Gerardo Hochman es actor, acróbata y director. Formando en la Escuela Municipal de Arte Dramático y en la Escuela Argentina de Mimo, -que dirige Angel Elizondo-, completó su formación circense, siendo becado en la Escuela Nacional de Circo de Cuba.
Fue integrante del grupo de teatro independiente Caleidoscopio. Actor y co-adaptador de La comedia de las equivocaciones, La increíble historia de un tacaño y Cyrano, en el Teatro San Martín.
En 1993 estrenó "Emociones simples", con su compañía La Trup, el primer espectáculo circense en una sala teatral. Con la misma compañía realizó más tarde "En la arena" y "En órbita", este último en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín. En 1994 inauguró La Arena, escuela de circo que funciona bajo su dirección en Charcas 5058, Ciudad de Buenos Aires. Su espectáculo "Gala", estrenado en 1999 realizó una gira por España participando en varios festivales internacionales y obteniendo el premio especial del jurado en la Feria Europea de Teatro para niños Feten. Luego, en 2001 estrenó "Bellas Artes. Actualmente presenta Ronda, una fiesta de circo Rioplatense en el Centro Cultural San Martín de
Buenos


Gerardo nos recibió en su casa, distribuida en ambientes espaciosos y cálidamente habitados, muy cerquita del Río de la Plata. En la intimidad de su cocina hicimos esta sobremesa que ahora compartimos con ustedes...


Diversidad de lenguajes integrados en un mensaje directo al corazón: el de las emociones...

EP: Gerardo, contanos un poco cómo se armó "Ronda"
GH: Bueno, la obra en realidad nació como un espectáculo callejero, la pensamos para la calle y la estrenamos en España... Fue cuando regresamos de allá que me llamaron del Centro Cultural San Martín, y me propusieron hacer allí un espectáculo pero con la condición de que fuera un estreno, algo inédito, que nunca se hubiera presentado antes... Entonces hice una adaptación de "Ronda" para esa sala.

EP: Y ahora recién acabas de llegar de Brasil...
GH: Si, viajamos mucho. Con los espectáculos anteriores también habíamos viajado. Con "Gala", por ejemplo, fuimos a España y también a Brasil, con "Bellas Artes" viajamos a México y España. Y ahora acabo de llegar de Brasil donde estuvimos con "Ronda" en el festival de Londrina y a la gente le encantó. En fin, nos decían: "adorei", "parabens", etc. Y, a pesar de que hay mucho circo en Brasil, a la gente le sorprendió la movida del nuevo circo que contiene nuestra obra, del espectáculo de circo contemporáneo que presentamos, un circo que no tiene las mismas leyes del circo tradicional. Les sorprendió la química del espectáculo, hubo emoción, sorpresa, realmente estuvo bueno...

EP: ¿Y cómo se arma un espectáculo de esa naturaleza?
GH: Trabajo con una coreógrafa, que hace ya tres espectáculos que viene trabajando conmigo, se llama Teresa Duggan. Es una coreógrafa que tiene una compañía de danza contemporánea, con la que trabaja un lenguaje muy particular, pero a partir de nuestros encuentros y del trabajo que compartimos, se metió mucho con el lenguaje circense, nos entendemos y complementamos muy bien. Luego, están los actores, la camada de "Ronda" es gente que ya tenía alguna formación artística previa, venían del teatro o de la danza, etc. Lo que sucedió fue que se nuclearon espontáneamente en la escuela de circo que dirijo, coincidieron temporariamente ahí, trabajaron juntos y pudieron generar a través de ese trabajo compartido un código, una manera común de entender lo escénico, y a partir de esto entrenaron juntos... En fin, este proceso es muy distinto al de juntar un elenco, elegirlo por casting, etc. Es un grupo que decidió desde un principio dónde entrenarse, y desde esa circunstancia, convocamos a maestros, les dimos cursos, yo mismo conduzco entrenamientos para ellos, es así que se armó un lazo y un efecto artístico muy potente.

EP: Es interesante ver como todos los elementos diversos que componen el espectáculo resultan tan bien integrados. Uno no ve, por ejemplo, un espectáculo circense mechado con danza, o lo inverso, sino que realmente ve un espectáculo homogéneo.
GH: Si, no está la escenita de teatro, la escenita de danza, y aparte la escenita de circo...

EP: Se ve algo integrado sosteniendo la riqueza de su diversidad, y lo curioso es que esto se logra sin que haya texto, en el sentido de una historia narrada de punta a punta, que pudiera darle una integración...
GH: Si, los lenguajes están fusionados, y están en un mismo plano. Tal vez no todo el tiempo, es lógico que por momentos los protagonistas vayan cambiando, pero la gestualidad , la pirueta y el movimiento de danza se sotierren todos en un mismo plano... Es decir que el acróbata que hace un mortal, también dibuja determinado movimiento plástico con el brazo y al mismo tiempo refleja en su cara una cierta mímica expresiva acorde a la situación que está jugando en ese momento. Me interesa especialmente poder plasmar esa articulación de cada aspecto del espectáculo. De modo que el elenco de "Ronda" tiene una formación muy particular, sino no podría lograrlo, porque hay muchos artistas de circo pero no cualquiera podría hacer lo que exige esa integración de lenguajes que busco... Hay otros artistas de circo que inclusive son técnicamente impecables en su especialidad, pero por ahí, por ejemplo, no pueden bailar.

EP: Si, realmente es como decís, si bien va rotando el protagonismo, "los demás" actores siguen actuando sin estar estrictamente en el foco principal de la escena, eso da, también, una sensación muy dinámica...
GH: Bueno, eso tiene que ver con la filosofía de mi trabajo, lograr y equilibrar -y variar con cierto ritmo- el esquema figura-fondo de la obra, el coro y el protagonista, el punto de atención y el trasfondo... haciendo todo rotativo, imprimiendo en ese esquema dinámica y variación... Otro elemento integrador es una manera de entender en el sentido estético el espectáculo. Antes, en el circo tradicional vos veías a la trapecista con el tutú que había heredado de su madre, del mismo modo, el equilibrista con su malla calada o el mago con un traje alquilado de lentejuelas... No había una estética unificada. Bajo la misma carpa, distintos signos estéticos, una serie de números hilvanados por un presentador que a menudo hablaba con un sospechoso acento extranjero, diciendo: "y ahooorra..." y se presentaba como recién llegado de una remota Polonia pero que generalmente era del mismo barrio en el que se estaba presentando el circo... En cambio, en el circo contemporáneo la estética está unificada, hay una atmósfera única, con una música que tiene, por ejemplo, el color reconocible de una región... En "Ronda", la pauta fue trabajar con música del Río de la Plata. En otros espectáculos esa estética unificada fue al trabajar, buscando el mismo efecto de síntesis, con un compositor musical que compusiera la música para todo el espectáculo. Aunque, en ese caso, la pauta no fuera una música de una región específica la homogeneidad la daba el estilo de un compositor. Esto no pasaba en el circo tradicional, en el que venía el mago con los Bee Gees y el trapecista con Bach...Así era imposible situar al espectador. La idea de una integración musical, por poner este ejemplo, podría ser que el espectador pueda viajar con el espectáculo, que se suba cuando empieza y se baje al final.

Desde el fatalismo de un destino a la elección personal de un arte: circunstancias en la historia del circo...

EP: Lo que se ve en los actores de "Ronda" es un cierto orgullo de lo que están haciendo,
como una suerte de jactancia bien entendida, la de alguien que disfruta de su arte y lo transmite con mucha fuerza...
GH: Eso pasa con el circo, y es eso lo que se intenta: que parezca hasta cierto punto posible de hacer -para el espectador- lo que ve hacer en el escenario, porque los artistas no están presentados como superhombres. En fin, es más difícil de lo que parece , pero debe dar la sensación de que cualquiera podría hacerlo...

EP: Esto me parece que tiene que ver con lo que decías antes en el sentido que no te da la sensación que están haciendo "La" prueba acrobática (que también la hacen) sino que te parece que están jugando. Y por otra parte el circo, el mundo "misterioso" del circo despierta ambivalencia: por un lado te gusta, atrae y por el otro te da un poco de miedo... qué se yo, el payaso que te hace reír pero que está triste, la mujer barbuda...
GH: Lo que sucede es que el circo siempre tuvo -para el imaginario popular- ese costado marginal, por un lado el espectáculo y por el otro la vida en los carromatos, ese no anclar en ningún lado que agita tanto la fantasía de todos... En realidad, la gente del circo no la vive con melancolía, no harían otra cosa, lo disfrutan o padecen como cualquiera con su destino, han recibido un oficio por tradición y lo hacen... pero desde la fantasía popular a veces se teje una idea de gente con una vida rara, triste y a veces, sórdida. De todos modos hay un movimiento nuevo del circo, el que yo hago en mi escuela, que forma a los artistas desde una elección personal que no está condicionada por una tradición familiar. Y por ahí el orgullo que se transmite tiene que ver en parte con esto, con que estos artistas están pudiendo mostrar un arte que ellos mismo descubrieron y crearon a su manera, más allá de aprender y manejar ciertos aspectos técnicos, lo eligieron y recrearon sin condicionamientos familiares. Poniéndome un poco como historiador, veo estas dos vertientes: la gente, como la que trabaja conmigo, que eligió al circo, y aquellos para quienes los circos de carpa era una herencia, los artistas de circo que heredaban la técnica, porque sus mayores se las transmitían, heredaban la ropa, la música con la que hacían el número, era una tradición que se transmitía. Ojo, que también hay orgullo en alguien que es quinta generación de artistas de circo. Lo que quiero destacar en esto es otra cosa, este movimiento de gente que se acerca ahora libremente al circo, nutre de otro modo al arte...antes, digamos, la única manera de hacerse artista de circo era o siendo de familia de circo o casándote con la trapecista y metiéndote en la familia, no había otra posibilidad... La formación era más cerrada y repetían secretos y fórmulas. A partir de que se crean escuelas de circo y a esas escuelas puede acceder gente que no tiene historia de circo, aportan y reciben otras perspectivas, renuevan otra creatividad, refrescan al circo porque el artista tiene que inventar, no hereda nada. Conquista la técnica y recrea el arte. Y no trabaja con sus hermanos y sus primos sino que trabaja con gente con la que tiene afinidad y también le da su impronta renovadora, si no el circo ya hubiera muerto o sería una pieza de museo.

EP: Aquí en Argentina hay cultura de circo?
GH: No es de los países más fuertes, pero aquí siempre había circos dando vueltas, y los sigue habiendo...el hecho de que exista ahora esta nueva forma de hacer circo no quiere decir que se haya perdido la anterior, lo que pasa es que por cuestiones económicas, es muy difícil mantener carpas, autos, carromatos, animales, etc. en todo caso tuvo un proceso de decadencia como tantas cosas en los últimos años, no tanto por propia responsabilidad. Lo que tuvo de particular el circo argentino es que existió lo que se llamó el "circo criollo" que era el espectáculo de dos partes, espectáculo de circo en la primera parte , un intervalo y representación teatral después. Con los mismos artistas que en la primera parte hacían números de circo después se hacía "Moreira", el "Martín Fierro", obras gauchescas. Ese es el origen del teatro argentino, con los hermanos Podestá. Ellos fueron los últimos artistas de circo y los primeros actores... Esta modalidad no existía en ninguna otra parte, primero circo, luego intervalo, y a continuación los mismo actores se vestían de gauchos y representaban una obra. Antecedentes del circo y del teatro argentino, de hecho la otra escuela de circo, además de la mía, que hay en Buenos Aires, se llama, justamente, escuela de "circo criollo" y la llevan adelante los hermanos Videla, que son gente formada en el circo tradicional. Unos de los pocos de familia de circo que decidieron trasmitir su arte a gente que no era de su familia y fundaron una escuela... Fueron, por esta apertura de arte, muy criticados por la gente de circo tradicional, porque estaban ventilando su arte y sus secretos.

El lenguaje del circo: directo al corazón...

EP: ¿Ronda está pensado para chicos?
GH: Tomando en cuenta, como les decía, que el circo es uno de los ingredientes de mi lenguaje artístico, es un lenguaje que me parece se presta muy bien para transmitir o para generar emociones ya sea en niños o en grandes. Se trata de sensaciones que son trasmitidas en un abecedario precario, y por eso, es muy directo, lo que se transmite va directo al corazón, no pasa por la cabeza, por eso es digerible por todo el mundo.

EP: En ese lenguaje más precario y más directo parece haber, paradójicamente, más posibilidades y riqueza para trasmitir que cuando ya se trata de un lenguaje más preciso y sofisticado....
GH: Yo me refiero a que en general hay inquietud por resolver qué historia contar con un espectáculo o qué ideas plantear, o por ahí imaginar que se puede armar una historia con el lenguaje del circo.... Yo creo que el lenguaje expresivo del circo no se presta para contar historias, para mi sería un error artístico hacer un Shakespeare versión circo por ejemplo, hay obras que están hechas para ser dichas y no es aconsejable cambiar el texto por imágenes. Mi lenguaje intenta trasmitir emociones como amor, ternura, rabia, alegría, cuando la acción logra conectarse con esas emociones se da algo muy potente. En relación a esta intención no creo que sea necesario tomar en cuenta si se trata de chicos o de grandes.

EP: Por otro lado, entonces, tampoco te privas de proponer algo, de excluir algo de la trama porque se trate de espectadores "chicos".
GH: No, por ejemplo recuerdo que hace mucho tiempo ya, con mi hermano, teníamos un grupo de teatro independiente que se llamaba Caleidoscopio con el que hicimos una obra que se llamaba Cuéntanos Cuentanos, se llamaba así porque hacíamos un montaje de cuentos italianos que había recopilado Italo Calvino; y esos cuentos populares italianos estaban contados con toda crueldad, con todo el sadismo que se puedan imaginar: el ogro que abría la panza a la oveja y le sacaba lo que se había tragado y que con las vísceras se hacía un sombrero, etc.... y nosotros decidimos no suavizar nada de todo eso y lo expusimos así, de modo que teníamos la oveja y el cuchillo...

EP: Bueno, en "Ronda", cuando uno de los actores estaba arriba de esa rueda inmensa que gira, más de un "grande" estaba muerto de miedo, pero los chicos, sin embargo, se morían de risa, lo disfrutaban a más no poder...
GH: Pero tampoco es que se esté jugando con el morbo, no se trata de eso tampoco, porque muchas veces, antes, el circo jugaba con que el trapecista estaba siempre al borde de caerse, una y otra vez hacía que se caía...., siempre en peligro, a punto de matarse. Eso era en el circo tradicional una práctica habitual. Nosotros no hacemos eso, ni jugar a que el público crea que algo puede salir mal, ni de verdad ponemos en riesgo nuestra propia vida. No, más bien como te decía antes, intentar que parezca una pirueta posible para cualquiera. Que de la sensación de que cualquiera podría hacerlo...

Y realmente la magia es esa, cuando uno asiste a "Ronda" se contagia de una fuerza irresistible y de un entusiasmo que nos anima a considerar cierta posible ingravidez en nuestros cuerpos, a intentar alguna sutileza en los movimientos, pretender alguna audacia en los saltos y un vuelo acrobático para los sobresaltos... Pero sobre todo eso, la ilusión eficaz de que un atrevimiento impensado (y cada uno tiene el suyo pendiente) es realizable.
Gracias Gerardo!!

Más sobre Ronda:
La obra teatral Ronda es una verdadera fiesta de circo rioplatense que se estrenó y se continúa presentando este invierno en el Centro Cultural San Martín, Buenos Aires. Conjuga el arte circense con la música del Río de la Plata, mezcla su magia con la velocidad de la danza y la poesía del teatro.
Comentó Fernando Zuker en "Clarín espectáculos" del 17 de Enero 2003:
El concepto "fiesta" y de "circo rioplatense" dentro de la representación teatral conjuga demasiadas dimensiones. Y a través de ese "juego ficcional" se desandan los diferentes "aires culturales" que emanan desde el guión hasta la puesta en escena de cualquier obra del género.
Ronda invita a sumarse y a girar con ella. Es una baile efervescente de pueblo, un festejo emotivo de aldea. Ronda es un gol de media cancha convertido en equipo con el público. Ronda te inunda, te marea, te despeja, te agasaja y te involucra. Ronda te saca a bailar. Ronda es una fiesta de piruetas, un brindis, un encuentro, una celebración de poéticas imágenes. Ronda es un circo con música del Río de la Plata, que mezcla su magia con la velocidad de la danza y la poesía del teatro. Ronda conjuga la sensualidad del tango, la fuerza de la murga, la pasión del candombe y la alegría del mambo.

La obra teatral Ronda, había sido estrenada en España en mayo de 2002, se trata de un espectáculo del equipo de la Escuela de Circo "La Arena", con coreografía de Teresa Duggan y dirección general de Gerardo Hochman, quien dijo a Clarín el jueves 9 de enero lo siguiente: "Estábamos de gira europea con Gala y un programador medio fanático nuestro nos propuso que con el mismo elenco armáramos un espectáculo callejero. Ensayamos 36 horas seguidas en una terraza y tuvimos listo el germen de lo que estrenamos ahora en la Sala A/B del Centro Cultural San Martín".
El equipo lleva realizadas siete giras en el extranjero y ha participado en más de diez festivales en España, México y Brasil.
La relación entre dos fenómenos populares es clara y evidente: el fútbol y la música, en este caso, latinoamericana por excelencia. Y esto se ve reflejado en el espectáculo: "La acción sucede en una canchita de fútbol, un medio campo pintado sobre césped sintético. No hay una anécdota sino más bien una atmósfera que remite a las historias asociadas a ese lugar. Y hay música del Río de la Plata: tango, murga, milonga, candombe y algunas cosas de otros países latinoamericanos como un mambo o un vals peruano", explicó al mismo diario Gerardo Hochman.
Con una serie de premios internacionales en su haber y con el reconocimiento de la Universidad de Buenos Aires, Ronda sale a la cancha a disputar el partido más importante, donde juega de local con todo el prestigio conseguido en el exterior...
Durante todo el mes de enero y hasta fines de febrero del 2003, se puedo apreciar en el Centro Cultural San Martín el espectáculo circense Ronda que será repuesto este invierno. Cuenta con malabares, piruetas y acrobacias, sumados a una ambientación musical en vivo proveniente del Río de la Plata (murga, candombe, entre otros).

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