
>>
IR AL ALTILLO
El patio de atrás
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
PRINCIPAL
|
LA
SALA DE ESTAR
|
EL
ESTUDIO
|
EL
PATIO DE ATRAS
|
LA
COCINA
|
EL
BARRIO
|
|
|
Descargar archivo
|
 |
|
|
La abuela materna
por Julieta Motta
|
 |
¿Algún día yo llegaré a convertirme
en "eso" que es ahora mi abuela?
|
De pronto siente la necesidad de ver a la abuela materna
y enfila por las sombreadas calles de Devoto, donde ella
vive.
Por fin llega, calle Navarro 4550. Sube dos escalones y
se encuentra con la puerta de madera, con su llamador de
bronce en forma de garra de león. Lo sacude con fuerza
pues le contaron que la abuela está medio sorda.
La puerta se abre y ella aparece sonriente, más pequeña
de lo que recuerda, el pelo más blanco, el cuerpo
ligeramente encorvado, hundido el pecho, los ojos acuosos,
las arrugas apergaminándole la cara, las piernas
bajo un largo batón, que no oculta la hinchazón
de los pies.
Lo lleva hasta la sala y se sienta en su silla hamaca, comienza
a tejer, sin mirar las agujas y preguntándole por
la familia.
Él la escucha aturdido, un poco atemorizado por su
aspecto y se pregunta con el miedo propio de la juventud.
¿Algún día yo llegaré a convertirme
en "eso" que es ahora mi abuela materna?
De pronto se encuentra en la soleada calle de Devoto, frente
al número 4550, donde se levanta ahora un pretencioso
edificio de departamentos; no termina de salir de su asombro
cuando recuerda, casi temblando, que su abuela Blanca murió
en marzo del sesenta y tres.
|
|
|
|
Copyright
© 2003/2006 - Todos los derechos reservados -
|