>> IR AL ALTILLO
El patio de atrás


PRINCIPAL
LA SALA DE ESTAR
EL ESTUDIO
EL PATIO DE ATRAS
LA COCINA
EL BARRIO
 
Descargar archivo




Temas relacionados:


Festa literária em Paraty

Desilusiones oportunas (Octavio Paz)

Final del Juego
Sobre el fin de la infancia


En sigilosa ronda, charlan sobre el
fin de la infancia

Lina Villoldo, Luciano Fialkowski, Lidia Susana Maquieira, Cristina García Oliver, Giorgio Morello e Isabel Marazina.

 


Giorgio Morello:

Alguna vez leí que comenzamos a dejar de ser "chicos" cuando en lugar de decir: "se rompió" decimos: "lo rompí".
Baci.


Lina Villoldo:

Tomo una frase de Dolina: no quiero que el niño que fui me haga olvidar el hombre que soy, o algo así. Comparto. ¿Sangro por mi herida? Sí

Pregunto: ¿la infancia es el período en que se es niño? ¿un niño es un infante? ¿qué es ser chico? ¿qué es ser grande? "volverse grandes" marca un tiempo, entonces hay un período en que se sale de algún lugar para ir a otro.

fuente: la tv:
1 - Rai pasa un largo documental sobre China. Como muchas familias han tenido solamente un hijo, esos niños pudieron ser "pequeños emperadores" (leyeron a Freud los chinos o los italianos )

2 - una orquesta de niños carenciados en Lugano a cargo del Gobierno de la ciudad. La entusiasta periodista habla con un violinista niño de mirada sin expresión, rostro endurecido. Pregunta con Sonrisa Grande ¿vendrá tu familia a escucharte? respuesta seca: no. (él sabe que sería inútil explicarle).

3 - Daniel Ripesi me comentó que le ofrecieron un espacio en un programa de tv. Encuentro el programa y, asombro, el tema es chicos que han perdido a sus padres. Una piba cuenta despavorida que su mamá estaba sana y buena y en tres días murió. Comentario de la psicóloga: tres días para acostumbrarse.
Lo bueno es que otro pibe la quería boxear (a la psi) lo malo es que no lo hizo

4- basada en la vida de Hervé Bazin, escritor francés vi una producción en TV5, canal francés. La madre de tres niños los odia total y sinceramente. Uno de ellos brinda durante una fiesta por el odio que él siente por la vieja. Se constituye en base a ese odio. Pero ¿cómo pudo reconocer el odio? Si "mi mamá me ama" no es cierto, cómo se da cuenta un infante? ¿cuándo se da cuenta?

5 - De la vida real: Una amiga perdió a su mamá en 1953, ella tenía 6 años. En la escuela ponían a las niñitas a bordar algo para mamita en el día de la madre y vos ... vos poné ... abuelita.
La sensación de destierro no es una sensación, es un destierro.
Las madres de los demás son madres amorosas ... con sus hijos. Con los que no tienen madre, doy fe, pueden ser tan tiernas como un jabalí hambreado.

Pasemos a la radio: ejemplar funcionaria pagada para defender DDHH. Se refiere a algún problema en Instituto de Menores. Dice al conductor del programa "piense que ni usted ni yo podríamos vivir como ellos viven". Clarísimo. Son especies distintas. (recordar que entre distintas especies no es posible la reproducción)

Sigue la radio: Una psicoanalista bastante conocida cuenta que se separó de su marido, tenía dos hijos. Su padre le pregunta qué quiere hacer y le paga una carrera. ¿Ésta cuándo dejó la infancia?

qué momentos y qué experiencias: las propias, más difíciles de transferir cuando son malísimas. Pensemos en una conversación de grupo. Está bien contar todo lo que de bueno hicieron los propios padres. Pero "los míos eran una mierda" no suena apropiado.

Mi tema son estos pibes abandonados, odiados, ignorados, robados.

De los infantes felices no sé nada, ¿serán esos chinos?

¿sera la infancia el lugar en que aún creemos que tenemos padres que nos aman y que ese odio o esa indiferencia es amor? y, cómo se sabe creer o pensar o suponer o ...

Lidia Susana Maquieira:

Queridos amigos de Espaciopotencial: es un hermoso tema el que proponen, inmediatamente vino a mi mente la metáfora de Francoise Doltó, cuando habla de la adolescencia como el Complejo de la langosta.
Lo escribo con mis palabras: la adolescencia humana es ese tiempo en el que, al igual que la langosta, cambiamos la caparazòn. Dejamos la de niño y construimos la de adultos.
¡¡Que pasaje!!! Porque lo mas importante de la metafora es cuando señala que hay un tiempo, intermedio en ese trànsito, en el que estamos sin ninguna caparazòn. Tiempo de expresiòn de la esperanza winnicottiana
Vulnerables, sensibles al extremo, confusos, necesitados de miradas, de marcas, de presencia de otros, de palabra.
Casi como al inicio de la vida, ella habla de un segundo nacimiento.
Casi, porque la infancia està alli presente en este segundo nacimiento
Casi, porque la infancia siempre estuvo alli, en ese adolescente naciente.
Casi, porque la infancia siempre estarà alli, en el adulto que somos.
Seguimos pensando juntos


Luciano Fialkowski:

Quando éramos crianças, dirigíamos nossas preces e a um Deus, ou aos santos, ou aos anjos, exorcizando nossas falhas e fracassos, pouco importando nossos sucessos. Depois, a quem dirigimos nossas orações? Aquela Natureza que nos dominava, desde a força dos adultos, à falta de explicações, criávamos a onipotência dos devaneios... e tudo se passava num silêncio que, no teu texto, pareces ter identificado como um silêncio diferente. Como adultos, temos o suposto domínio dos sons do mundo, a partir da própria voz, no entanto tudo nos escapa, pouco adiantam as mãos postas. Deixar se afetar pelo que nos escapa; pelo mistério da passagem do tempo, talvez permita acessar aos enigmas, parafraseando Lacan, que não cesssam de não se decifrarem. O absoluto se tornou relativo, tornando mais complexo o jogo signifcante. O centro se tornou a distância que a racionalidade tenta aproximar de um todo. O periférico, um horizonte em que a poesia se posta, tentando alinhavar suas bordas, trazendo o nada a sua significações. Um pouco de tudo isso está presente no pensamento psicanalítico, que busca construir sua própria superfície, como a superfície constituinte do humano
Fico feliz pelas tuas palavras. Por se tratar de texto preliminar sobre o tema, lançei-as no seu frescor de primeiras notas, como um compositor dedilha as teclas do piano e segue adiante. Colocaste tuas duas mãos sobre o teclado, buscando tuas ressonâncias, enriquecendo-o como texto, com um novos pontos-de-vista. Me ocorre associar certos textos, ou mesmo frases, com metáforas ligadas à música, como se buscasse captar desde um outro lugar um pensamento. Ao ler teu e-mail, me fez lembrar do que chamamos de "Cânon", um gênero musical utilizado nos cântigos eclesiais (como o canto gregoriano), e que Beethoven dizia que daria toda sua obra em troca de poder compor um cânon, tamanha a admiração que nutria por este gênero e que, curiosamente, tem uma extrema simplicidade em sua estrutura, que beira o infantil - em que, assim me parece, certos traços disso a bossa nova trouxe para a modernidade; como uma evocação mais próxima que é possível se chegar da pureza de alma, na forma de arte. Então, curiosamente, cânon também quer dizer "regramento". Pensei que, quando estamos mergulhados no pensamento psicanalítico, produzimos algo que permite identificar desde uma lógica que se aproxima da lógica musical, da lógica poética, como uma das formas que o pensamento pode tomar, para interpretar uma dada realidade como, por exemplo, o fim da infância, pelas suas notas, pelo seu tom, pelos seus contrastes, como quem visita um teclado para dar nova existência aos mesmos sons, e o que resulta, é o que consegue nos 'tocar' como algo da verdade. Trouxeste, nas tuas primeiras aproximações, o que conseguiste desprender em texto, tornando mais abstrato ainda, como quem, ao ouvir uma música popular, a transforma em jazística.
De outro modo, penso que a experiência psicanalítica, por fazer atravessar toda extensão da experiência pessoal pela via discursiva da análise, nos assegura que continuemos a reconhecer, como na música diferentes compositores, o trabalho de diferentes mãos que se põem a trabalhar no teclado freudiano. Vou aguardar outras ressonâncias, tuas e de teus colegas que podem ter participado dessa proposta de escrever sobre o fim de infância, com a curiosidade que sempre temos ante a espera de um concerto.


Isabel Marazina:

No termina nunca. Es curioso para aquellos que tenemos oportunidad de trabajar con la vejez, como resurge con fuerza lo infantil enlas personas al final de la vida.Parece que aquello que la época de hacerse cargo de las exigencias del lazo social ayuda a mantener acotado, suele reaparecer con fuerza en el límite de la vida....viejitos caprichosos,les dicen. ambien en las situaciones límites vemos nuesttro niño interno resurgir con intensidad...a veces tenemos maneras de trabajar con él de forma a limitarlo un poco.
Lo trágico es cuando ese niño vaga en una tierra desolada, que no le ofrece ni un arbolito para darle sombra. En mi tierra de residencia, São Paulo, están pasando una pelicula de coproducción irak/iran,cuyo título traducido-con todo el espanto de una libre versión- es "Las tortugas tambien pueden volar" (haga click para ver comentario de la película). Es un pasaje de la historia de niños refugiados en un campamento -son curdos- después de las masacres de Hussein, inmediatamente antes de su caída. Durísimo,aplastante y al mismo tiempo, es una historia de niños. Recomiendo para poder pensar en un espacio concreto lo que muchas veces vemos desplegarse en el imaginario desierto de los pacientes.Y nuestros.Como no poder dejar que ese infantil tenga su lugar, su espacio de despliegue, condena a la muerte,real o simbólica. un abrazo Isabel Marazina

 

Cristina García Oliver

Estoy de acuerdo, pero creo que el desgarro siempre existe,. No, no hay fin de la infancia y la prueba es que siempre la añoramos (bueno, quizás en algunos casos de infancia "atípica" no ) pero normalmente, siempre la añoramos: para los poetas y para todos nosotros la patria es la infancia (lo dijo un poeta, no me acuerdo cuál).
Un@ podría extenderse mucho sobre esto, ahora no tengo mucho tiempo, ah sí, justamente, es esta falta de tiempo, la única manera de recuperarla es volver a los lugares de la infancia si podemos (yo lo hice este fin de semana) y también crear y hacer lo que queremos, pues la edad adulta tiene también una libertad, aunque de otra clase.
La pregunta es fantástica, voy a pensarla más. Gracias por darnos la oportunidad de pensar en algo que es lo más importante y que solemos olvidar...
Crear, imaginar, es otra posibilidad. Nos mantenemos en contacto, cariños
ESPACIO Y, Lugar Cultural



 Copyright © 2003/2006 - Todos los derechos reservados -