>> IR AL ALTILLO
El patio de atrás

PRINCIPAL
LA SALA DE ESTAR
EL ESTUDIO
EL PATIO DE ATRAS
LA COCINA
EL BARRIO
 
Descargar archivo


"Unos cuantos niños. Una historia que es poesía. Cientos de mundos que se abren". Así nos invita a disfrutar desde su prólogo un maravilloso libro escrito por los niños de la Escuela de Estética de La Matanza (Cazadores de miradas, Antología 2004, Ediciones Del Cetrino). Ingresar al mundo que estos textos nos proponen , impone cierto atrevimiento, como bien observa el Prof. Damián Lucas Masotta. En el prólogo, "Son escritos ingenuos, ácidos, muchos de ellos terribles. La mirada de los niños no siempre es cálida o plumífera. Su lógica es otra, la de los instintos, la de la verdad, lo que es, es. Lo que no es, no es. Así son." Ofrecemos a continuación el prólogo completo en donde se nos explica cómo y con qué criterio se trabajó en los talleres de escritura con estos niños, y cuatro textos seleccionados.


Cazadores de miradas, Antología 2004, Ediciones Del Cetrino

Que éste sea un libro hecho de textos de niños es un hecho maravilloso, pues nos da por un instante la posibilidad de espiarlos sin que nos miren. Y disfrutar.
Al acercarnos a sus textos entramos en los caminos de su imaginación, nos colocamos los lentes con los que ellos entienden el mundo y la vida. Es un segundo, un flash, una posibilidad.
Son escritos ingenuos, ácidos, muchos de ellos terribles. La mirada de los niños no siempre es cálida o plumífera. Su lógica es otra, la de los instintos, la de la verdad, lo que es, es. Lo que no es, no es. Así son.
En este año en la Escuela de estética de La Matanza adultos y niños trabajamos la temática de las identidades, expresada en el proyecto anual "cazadores de miradas". Inspirándonos en algunos conceptos del artista austríaco Hunterwasser recorrimos sus pasos de piel en piel. Así, la primera piel nos llevó a investigar el cuerpo, sus sentires, sus percepciones y capacidades. De allí seguimos a esa identidad construida y artificial que es la ropa, entendida también como otra piel. Pasamos luego a nuestro hogar, esa identidad primaria, donde habitamos o donde querríamos habitar. La tercera y cuarta nos llevaron a los demás, el entorno vital y el universo todo.
Es así que los escritos de los chicos giran en torno a sus impresiones y a sus conclusiones poéticas respecto a lo que les propusimos. Están ordenados, siguiendo la imagen de la cebolla, también en pieles, de los más pequeños a los más grandes.
Los chicos siempre tienen algo para decir, estos son sus mundos, estos son ellos.
Prof. Damián Lucas Masotta


Nicolás Axel Díaz Sterbanoff

El nene enamorado

Había una vez un nene que se enamoró de
una nena y siempre que la veía se ponía
colorado, todos se reían de él.
Pero él estaba con la chica y los otros no
tenían novia.

Juan Cruz Ramallo
Una casa

Había una vez una casa que
Se metía en una mochila
Se achicaba y se agrandaba
La armaba y se desarmaba

Flrorencia Tufeksian
La mujer del globo

Una mujer andaba siempre con un globo invisible. Ella prefería atárselo en las manos. Pero a veces se lo ataba en los pies para parecer más alta.
Un día fue a la verdulería y el verdulero, como la mayoría, tenía una lapicera en su oreja derecha. Sin saber nada del globo se lo pinchó y todos se dieron cuenta de que la señora era muy baja.
Le preguntaron porqué había ocultado que era bajita y la señora contestó porque yo pensaba que se reirían de mí.

Catalina Pawlow
La cara de.....

Victoria la que tiene cara de zanahoria.
Jugaba con Martín el que tiene cara de chupetín.
Y también con Juan, el que tiene cara de galán.
Al rato llegó Florencia la que tiene cara de emergencia.
Pero también vino Santiago el que tiene cara de tarado,
Y como el profesor, Mariano, el que tiene cara de marciano los vio
jugar felices, comieron perdices.


 
Copyright © 2003/2006 - Todos los derechos reservados -