Querida
Paula,
Hoy desperté tarde, después de dos días
hermosos, calmos. Dos días de tantas reflexiones,
quizá por el tema inevitable de fin de año
que es como dice Carlos Drummond de Andrade: "Quem
teve a idéia de cortar o tempo em fatias, a
que se deu o nome de ano, foi um indivíduo
genial. Industrializou a esperança, fazendo-a
funcionar no limite da exaustão. Doze meses
dão para qualquer ser humano se cansar e entregar
os pontos. Aí entra o milagre da renovação
e tudo começa outra vez, com outro número
e outra vontade de acreditar que daqui para adiante
vai ser diferente."
Desperté y después de leer el diario
con las noticias de la conmovedora toma de posesión
de nuestro presidente Lula corrí a la casa
de Winnicott a leer tu texto "Habitar una Madre"
y, terminada la lectura, al mirar tu foto con Chiara,
de alguna manera que no identifico prontamente ni
sé de qué lugar de mi ser más
interior proviene -desconocido pero de lo más
profundo de mí, así lo siento, se me
impone-, empecé, quizá con la seguridad
de estar próximo o adentro de una casa querida,
empecé, decía, a recordar imágenes
que no se me presentaron nunca en otras circunstancias.
Fue muy rápido y nostálgico, pero real,
como si yo estuviera mirándome en una foto
de chico, pero por dentro, algo raro que no me había
pasado antes. Te cuento esto ahora y lloro unas lágrimas
de saudade y alegría, de algo que quisiera
ser ayer/mañana, de algo que sé sin
palabras, de algo que soy, perdido en el mañana/ayer
y que me hace sentir lo que siento ahora. Puedo describir
unas escenas que a vos pueden no parecerte nada fuertes
o encantadoras pero que se me cruzaron al leer tu
hermoso texto. Me acorde de mi y me toqué a
mi mismo... Mi casa natal es un departamento pequeño
con grandes cuartos, mi habitación compartida
con mi hermana. El sol de la tarde entrando en mi
cuarto por los espacios de la "persiana"
y yo acostado en mi cama cerca de la puerta le preguntaba
a mi mamá de dónde venía aquella
luz que se repartía, yo no podía entenderlo,
la luz se dividía para entrar en el cuarto,
qué raro! ... Una tarde de lluvia en que lloré
rogando para quedarme en la ventana solo para mirar
la lluvia, no quería ir al jardín de
infantes y mi madre que dice sí y que por algunos
minutos comparte conmigo ese momento de mirar la lluvia...
Una lechuza de Amazonia que pertenecía a los
vecinos del piso de abajo, ellos habían vivido
en Manaus por años y volveron con animales
de la floresta, me acuerdo de la lechuza y de 3 tortugas
(Hugo, Huguinho e Hugueto), los nombres eran de la
mayor a la menor. En la entrada de coches jugábamos
con mi papa a la pelota... la cocina era blanca y
el baño rosa, quería simplemente decirlo
y compartirlo, no más que eso.
Con
amor.
Marcio.
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El
que desordena, ordena:
(Elementos para armar una nota sobre el desbloqueo
en creatividad y alejar la tentación de repetir
alguna fórmula de un libro de autoayuda) .
Comienzo
a buscar el tema. Me levanto 7 veces y tomo 6 cafés,
hablo por teléfono con 4 personas distintas,
digo que hace calor, como soy argentina además
cebo 22 mates.
Atravieso el árido terreno de la búsqueda
sin garantías. Lo hago con la fe del santo
que se entrega porque sabe que si continua clamando
va a encontrar oro. O sea ideas.
Aparece un pregunta : por qué no aprovechar
la oportunidad y hacer
de la nota un terreno de experimentación? Entonces,
escucho la pregunta con la debida atención
: que estás esperando para tirarte a la pileta,
silvia mazza?
En el espacio interno aflora una Imagen infantil:
mi madre advirtiendo que el que desordena los juguetes
debe dejar todo ordenado.
Idea que viene asociada con la anterior: el que ordena,
es porque previamente revoleó por el aire cuanto
objeto tenía a mano. Nada ha quedado en su
lugar. Aquello que se venía dando está
patas arriba.
Si no fuera por la creatividad , estaríamos
atrapados por listas innumerables en un mundo que
necesariamente debe categorizarse para que no se nos
carien los dientes y para que puedan emitir tarjetas
de crédito.
No olvidar: Dios o sea el primer nombre de todas las
categorías, crea el mundo a partir del caos.
Nosotros: pobres mortales, dejamos el caos en sus
manos y solo repetimos universos , saltando de un
orden heredado a otro.
Afortunadamente siempre hay enamorados del misterio
que nos rescatan del A B C D E y del 1 2 3 4 5 sin
solución de continuidad .
Son honrosas excepciones o sea creativos que con sus
ideas logran que la vida sea lo que es: algo apasionante
y salvaje .
Está la lista de los colores: rojo, azul, amarillo,
blanco y negro.
Está la lista de las cosas de mujeres: ligas,
tampones, bebes, cartas de amor, labiales, computadoras
livianas como carteras.
Está la lista de las cosas de los hombres:
pelotas de fútbol, preservativos, maquinas
de afeitar, corbatas, computadoras complicadas como
motores.
Está la lista de los animales: perros, gatos,
vacas, cebras y corderos.
Está la lista de los alimentos: huevos, azúcar,
sal, pan, carne y limones.
Está la lista de las flores y la de las aves
(las que aún están volando y las cocidas
). Y la de los órganos humanos. Y la lista
de los clubes de fútbol . Y las de las escuelas
de samba en Brasil.
Este es el consenso en el que debo creer firmemente
hasta que venga un creativo que me haga sentir lo
contrario.
El desbloqueo se acerca, sólo tengo que animarme
a mezclar y a hacer germinar y a entrecruzar y a combinar
elementos de una lista con la otra, todo lo que se
me de la gana. Jugando como cuando era chica. Siendo
hereje como cuando grande .
Total si se acaba el mundo, lo vuelvo a crear:
1) Arremangándome. O sea debo trabajar. 2)
Siguiendo el orden que yo misma elija . O sea debo
ser libre. 3) Sintiendo. O sea debo tener sensibilidad
corporal. 4) Apelando a mi origen inconsciente (o
sea debo ser original).
5) Rescatando mi mirada inocente de recién
nacido, o sea debo ser intuitiva.
6) Sosteniendo lo nuevo frente a un mundo que no lo
conoce (o sea debo ser impecable). 7) Disfrutando
lo más que puedo, o sea debo saber que el orden
de los factores no altera
Entonces, pasen y vean. Pongan una moneda en la ranura
y:
Por primera vez puede haber tampones negros para vacas.
O bebes inteligentes como la sal y corazones azules
sonando como Beija Flor. Por primera vez pueden existir
margaritas y urracas y limones conversando entre si.
Y equipos como Boca Juniors pateando cartas de amor.
O maquinitas de afeitar rasurando campos de deporte.
El desbloqueo se ha producido, por analogía
y ad infinitum.
Irrumpe la nueva idea del hilo del creativo que soplando
sin parar ha logrado corporizarla y está hecha
con los colores de todas las listas del mundo.
En este caso, una nota que casi cae en la tentación
de repetir el texto de un tranquilizador libro de
autoayuda .
Es frágil. Es vertiginosa. No hay que dejarla
escapar.
Estamos hablando de creatividad. O sea estamos hablando
de trabajar el doble.
Silvia