
>>
IR AL ALTILLO
El estudio
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
PRINCIPAL
|
LA
SALA DE ESTAR
|
EL
ESTUDIO
|
EL
PATIO DE ATRAS
|
LA
COCINA
|
EL
BARRIO
|
|
|
Descargar archivo
|
 |
|
|
| En
nuestro Invierno 2003, enviamos este email a nuestros
amigos lectores y habitantes de la casa de Winnicott:
|
|
No
se lo piensa demasiado... Es quizás en esa charla casi
desinteresada con el portero que baldea la vereda justo a la
hora en que salimos, en las bromas zonzas que intercambiamos
con el kiosquero de la esquina, o en ese diálogo de lo
más previsible que establecemos con el vecino en la cola
del banco... En el beso (o el no-beso) con que nos reciben cuando
volvemos a casa... ¿En qué detalles se apoya el
ritmo de una vida? Nos gustaría saber sobre lo que evoca
en nuestros lectores el "valor de los detalles". Es
por el respeto que merecen esas "pequeñeces"
de lo cotidiano, y para que no se disipen totalmente de nuestros
recuerdos, que queremos darle un lugar en la cocina de nuestra
casa (www.espaciopotencial.com.ar).
Escribinos tus notas, escritos, garabatos, evocaciones -diversas
o dispersas- sobre este tema, a buzon@espaciopotencial.com.ar.
Gracias por salir al encuentro de cada uno de nuestros gestos
(todo un delicado detalle).
|
A
partir de él, nos llegaron algunas reflexiones que
queremos compartir:
|
Se
me ocurrió prestar atención a los pequeños
detalles que van surgiendo a lo largo de un análisis,
y sobretodo en algunas sesiones.
A veces son cosas que se dicen y otras mínimos acontecimientos
que adquieren algún relieve, que cobran sentido en el
marco que presta el análisis.
|
Un demasiado en el detalle
Eduardo Smalinsky
|
Una
paciente con varios años de tratamiento, dice durante
una sesión algo que le cuesta, que unas sesiones atrás
cuando me despedí de ella, lo hice con un beso en la
mejilla y no dándole la mano como era costumbre. Le pregunté
porqué se tomó unas sesiones
para comentarlo y me dijo que la sensación que le produjo
el rozar mi barba la hizo recordar "demasiado" a su
padre, muerto en su adolescencia. En ese momento, se emocionó
y lloró durante unos instantes, algo muy raro en ella.
Le pregunté qué era conveniente que
hiciéramos en lo sucesivo en cuanto al saludo. Me aclaró
que cuando ella buscó analista se preocupó que
fuera uno de esos "que da la mano y que trata de Ud.",
lo segundo no lo consiguió pero ella sí me trata
de Ud. Le dije entonces que continuaríamos con nuestro
saludo habitual, para evitar que el recuerdo de su padre, se
hiciera presente más allá de lo que ella pudiera
soportar. Pero quedaba abierta la posibilidad de saludarnos
de esa manera cuando ella quisiera recordarlo.
|
Lo
primero que se me ocurrió fue el recuerdo de aquella
exquisita canción de Roberto Carlos, ¿recuerdan?
Detalles... ahí queda bien situado el valor de los detalles,
en el recuerdo de un amor, como lo más importante, lo
más imborrable, las marcas, en suma.
|
El valor de los detalles en la clínica por José
L. Berardozzi
|
|
Supongo
que lo podemos hacer extensible al análisis y articularlo
en la transferencia (...puesta en acto...) que lo soporta,
llegando por este atajo (y gracias al amor) rápidamente
a ubicar a los "detalles" del mismo modo. Digamos
que tienen valor crucial en la sucesión de acontecimientos
que se dan en el decurso transferencial, para el avance de
los tratamientos.
Copyright
© 2003/2006 - Todos los derechos reservados -
|
|