Freud
en Introducción al Narcisismo se pregunta: "¿Qué
relación puede existir entre el narcisismo, del que
ahora tratamos, y el autoerotismo, que hemos descripto como
un estado primario de la libido?... y luego "...con
respecto a la primera pregunta, haremos ya observar que
la hipótesis de que en el individuo no existe, desde
un principio, una unidad comparable al yo, es absolutamente
necesaria. El yo tiene que ser desarrollado. En cambio,
los instintos autoeróticos son primordiales. Para
constituir el narcisismo ha de venir a agregarse al autoerotismo
algún otro elemento, un nuevo acto psíquico".
Del
no - yo al yo.
Primer Tiempo.
En
un principio es el no - yo, el ser biológico se afirma
en la realidad de la cría, realidad que atestigua
niveles de organización y niveles de desorganización,
grados de madurez y grados de inmadurez. Terreno y cimiento
de la subjetividad.
Freud es unívoco en este punto y da el punta pie
inicial con el concepto de huella mnemónica (hm).
Sabemos con él que el recién nacido experimenta
una enorme perturbación de su economía biológica
por acción de la tensión de necesidad que
se va acumulando, que al sobrepasar un determinado umbral
es percibido por el sistema omega, (sistema w que percibe
únicamente cualidades de placer y displacer, anticipo
del yo de placer), como molestia, disgusto, displacer.
A partir de aquí se suceden una serie de eventos
que por intermediación de una persona experimentada
lleva a la acción específica y con ella al
descenso del nivel de Qn (cueta) en psi renovándose
así la constancia en el nivel de tensión ,
manteniéndola además en una cantidad lo más
baja posible.
Freud lo dice de la siguiente forma: " La totalidad
de este proceso representa entonces una experiencia de satisfacción
que tiene las más decisivas consecuencias para el
desarrollo funcional del individuo. En efecto, tres cosas
se producen en su sistema psi: 1) Se efectúa una
descarga permanente poniendo fin con ello a la urgencia
que generó displacer en omega, 2) Se produce la catectización
de una o varias neuronas del pallium, que corresponde a
la percepción de un objeto, 3) A otros puntos del
pallium llegan las noticias de la descarga lograda mediante
el desencadenamiento del movimiento reflejo que siguió
a la acción específica. Entre estas catexias
(2) y (3) y las neuronas nucleares (que fueron catectizadas
a partir de fuentes endógenas durante el estado de
urgencia) establécese entonces una facilitación.
( Las noticias de la descarga refleja surgen gracias a que
todo movimiento, en virtud de sus consecuencias accesorias,
da lugar a nuevas excitaciones sensitivas - de piel y músculos-,
que producen en psi una imagen motriz [o quinestésica]
)."
Se ha engramado una huella mnémica es decir que se
ha establecido una disposición especial de facilitaciones
que hacen que una determinada vía sea seguida con
preferencia a otra. De manera que al restablecerse el estado
de urgencia esta será la vía seguida por la
tensión de necesidad en pos de restituir el estado
calmo. Ha quedado constituido un vorstellungsrepräsentanz
(representante representativo) donde vorstellung es aquello
que del objeto queda engramado en los sistemas mnemónicos.
Continúa Freud: "Bajo el concepto de "instinto"
no comprendemos primero más que la representación
psíquica de una fuente de excitación (Reiz)
continuamente corriente o intrasomática.
Instinto es, pues, uno de los conceptos límites entre
lo psíquico y lo físico (somático).
La hipótesis más sencilla y próxima
sobre la naturaleza de los instintos es la de que no poseen
por sí cualidad alguna debiendo considerarse tan
solo como cantidad de exigencia de trabajo para la vida
psíquica".
En el texto freudiano el objeto que es un externo, es ambiental
marca presencia en el comienzo de todos los comienzos. Freud
aclara que se trata de un objeto, dicho de otra manera no
se trata de un objeto determinado, este o aquél,
con tal o cual cualidad que lo especificaría, Freud
no dice "pecho", señala simplemente el
concurso necesario del ambiente que, por la disposición
del auxiliar es colocado allí donde más conviene
bajo la forma de un objeto. En palabras de Winnicott la
madre suficientemente buena en preocupación maternal
primaria coloca ahí el pecho, de manera que a partir
de aquí y para este caso "un objeto" es
el pecho, más específicamente el pecho del
infans.
Gesto materno que restablece y garantiza la continuidad
del ir siendo al restituir la constancia ( Principio de
Constancia).
En cuanto a la fuente de excitación nos es aclarado
que no posee por sí cualidad alguna, tan solo es
(cantidad) de exigencia de trabajo para la vida psíquica.
Es decir que es la madre (auxiliar, persona experimentada,
con capacidad de reverie, en preocupación maternal
primaria, etc), quien al atender el estado de urgencia (necesidad)
de su infans presenta y especifica el objeto, quedando dicha
imagen asociada por simultaneidad a la sensación
de alivio de la tensión por descarga de la cantidad,
(placer = tensión constante y en un nivel lo más
bajo posible).
En la medida en que se preserve la continuidad del ir siendo,
al encuentro de boca y pecho le irá correspondiendo,
del lado del infans: experiencia de omnipotencia, experiencia
de la paradoja de lo encontrado creado o de crear lo dado,
experiencia de estados excitados sentidos como displacer
y experiencia de estado calmo sentido como placer por retorno
a la constancia.
De
lo sexual
Primer Tiempo.
En
relación a su recién nacido Freud dice que
"parece cierto que el recién nacido trae consigo
al mundo impulsos sexuales en germen que deberán
pasar por un período de desarrollo", que "cabe
admitir que la excitación sexual no está todavía
tan localizada en la infancia como lo estará en épocas
posteriores" y que en ella las zonas erógenas
y "posiblemente la superficie entera del cuerpo, estimulan
en cierta medida la producción de algo que puede
considerarse análogo a la ulterior excitación
sexual", y también que "de los órganos
del cuerpo emanan excitaciones de dos clases fundadas en
diferencias de naturaleza química: una de estas clases
de excitación la designamos como la específicamente
sexual y el órgano correspondiente como "zona
erógena" del instinto parcial de ella
emanado", "lo que diferencia a los instintos unos
de otros y les da sus cualidades específicas es su
relación con sus fuentes somáticas y sus fines",
además "puede formularse el fin sexual diciendo
que está constituido por el acto de sustituir el
estímulo proyectado en la zona erógena por
aquélla otra excitación exterior que hace
cesar la sensación de prurito, haciendo surgir la
de satisfacción" y que "los estímulos
productores de placer están ligados a condiciones
especiales que no conocemos. El carácter rítmico
debe jugar entre ellas un importante papel. Menos decidida
aún está la cuestión de si se puede
considerar como "específico" el carácter
de la sensación de placer que la excitación
hace surgir. En dicha especificidad estaría contenido
el factor sexual", "con respecto a la zona bucal,
hemos visto ya que el dispositivo que llena esta función
es la simultánea conexión de esta parte del
cuerpo con la ingestión de los alimentos", "posteriormente
la necesidad de volver a hallar la satisfacción sexual
se separa de la necesidad de satisfacer el apetito"
"se hace independiente", efectuada la separación
"el niño no se sirve, para la succión,
de un objeto exterior a él, sino preferentemente
de una parte de su propio cuerpo", se trata de un succionarse
una parte del cuerpo propio, "pudiera atribuirse al
niño la frase siguiente: "Lástima que
no pueda besar mis propios labios"", y finalmente
"En este acto (succión productora de placer)
se observan los tres caracteres esenciales de una manifestación
sexual infantil: 1) Se origina apoyada en algunas de las
funciones fisiológicas de mayor importancia vital.
2) No conoce ningún objeto sexual, es autoerótica,
3) Su fin sexual se halla bajo el dominio de una zona erógena".
Es decir que así como en un principio no existe una
unidad comparable al yo sino que éste tiene que ser
desarrollado, en lo relativo a lo sexual lo que es traído
en germen también deberá serlo.
Sumariamente
1)
Esbozos no integrados, núcleos de yo de realidad
inicial.
2) Excitación de cualidad rítmica percibida
por el sistema omega como placer "que necesita para
cesar una segunda y nueva excitación producida en
el mismo sitio". Surge en las mismas zonas corporales
periféricas implicadas en las funciones vitales de
conservación de la vida.
2) y 3) Deberán ser desarrollados.
Del
niño al infans.
Freud
teoriza y conceptualiza los eventos ocurridos desde el nacimiento
hasta la primera lactación teórica, que me
permito situar al momento de la efectuación del "nuevo
acto psíquico constituyente del narcisismo, su observable
es "el recién nacido", "el lactante"
pues "el niño" freudiano ya habla. En otras
palabras de lo que se trata es del no - niño, del
no - yo, desarrollándose en dirección del
niño y del yo.
Desarrollo que es una evolución, el yo evoluciona
y se complejiza, "crece". Tiempo y espacio. Esta
complejidad conserva, según tenemos sabido, todos
sus estados anteriores, así en el niño vive
el lactante y en él el recién nacido. En la
organización lo no organizado, en lo integrado lo
no - integrado, báscula donde se juega el ir siendo
del ser. Concepto de transposición que conserva desarrollos
y lugares.
Dice Freud: "En condiciones normales nada nos parece
tan seguro y establecido como la sensación de nuestra
mismidad, de nuestro propio yo. Este yo se
nos presenta como algo independiente, unitario, bien demarcado
frente a todo lo demás.... Prosiguiendo nuestra reflexión,
hemos de decirnos que este sentido yoico del adulto no puede
haber sido el mismo desde el principio, sino que debe haber
sufrido una evolución, imposible de demostrar, naturalmente,
pero susceptible de ser reconstruida con cierto grado de
probabilidad. El lactante aún no discierne su yo
de un mundo exterior, como fuente de las sensaciones
que le llegan. Gradualmente lo aprende por influencia de
diversos estímulos...De esta manera, pues, el yo
se desliga del mundo exterior, aunque más correcto
sería decir: originalmente el yo lo incluye
todo; luego, desprende de si un mundo exterior. Nuestro
actual sentido yoico no es, por consiguiente más
que el residuo de un sentimiento más amplio, aún
de envergadura universal, que correspondía a una
comunión más íntima entre el yo
y el mundo circundante...En la vida psíquica nada
de lo una vez formado puede desaparecer jamás; todo
se conserva de alguna manera y puede volver a surgir en
circunstancias favorables, como, por ejemplo, mediante una
regresión de suficiente profundidad...sólo
en el terreno psíquico es posible esta persistencia
de todos los estadios previos, junto a la forma definitiva..."
Sabemos además que el desarrollo del yo y la evolución
de las etapas libidinales suponen un desarrollo relativo
desigual:
"En tanto que el yo realiza su evolución desde
el régimen del principio del placer al del principio
de la realidad, los instintos sexuales experimentan aquéllas
modificaciones que los conducen desde el autoerotismo primitivo,
y a través de diversas fases intermedias, al amor
objetivado en servicio de la función reproductora".
Ambos desarrollos parten de un estado de no unidad que en
términos del yo designamos como estado no - integrado
y en términos de la pulsión sexual como tiempo
autoerótico, es decir sin referencia a una imagen
unificada del cuerpo, a un primer esbozo del yo como el
que caracteriza el narcisismo.
Desde este punto de vista el primer objeto de la libido,
pero para llegar a esta instancia ha sido necesario el tiempo
de la dependencia que posibilita la continuidad de estados
integrados en la no integración, y de estados no
integrados en la integración. Tal como dice Winnicott
"La integración forma pareja con el sostén".
Digamos que, si bien Freud no profundizó en el estudio
del desarrollo temprano del yo y sus funciones ha dejado
el camino suficientemente balizado, de manera tal que ha
habido quienes aceptaron el desafío, Melanie Klein,
Winnicott, Bion, Bowlby, Mahler, Balint, etc, todos ellos
con profundas diferencias teóricas entre sí
pero obedeciendo a la misma provocadora inquietud teórica
transitan los caminos de los orígenes.
Sin duda quien planta al que no habla, al bebé en
el centro de la escena es Melanie Klein y lo hace introduciendo
en el vocabulario psicoanalítico un adjetivo que
deviene concepto: "early" "temprano".
Winnicott sitúa a su infans en dependencia absoluta
del ambiente planteando claramente una nueva tópica
que piensa y estudia al psiquismo como necesariamente abierto,
y, por primera vez se lo estudia como atravesado no ya por
oposiciones sino por la lógica de la paradojalidad
que desafía absoluta y totalmente la pretensión
de síntesis y de unicidad de sentido de nuestro funcionamiento
psíquico regido por los procesos secundarios de pensamiento
más afines con la lógica aristotélica.
Este es su punto de partida y desde aquí estudia
problemáticas tales como el narcisismo, la constitución
de la subjetividad, la relacionalidad del yo, la experiencia
agresiva, etc.
Definitivamente no es lo mismo pensar estas problemáticas
desde la teoría pulsional que hacerlo desde la teoría
de la dependencia simplemente porque son dos estados psíquicos
distintos, porque el psiquismo no es uno, no hay tal unidad,
el psiquismo es compuesto, proviene de experiencias heterogéneas
que se traducen en teorías y experiencias correspondientemente
heterogéneas.
En rigor hay zonas y estados que son diversos, así
es claro que la teoría de las pulsiones en su enorme
y provocadora riqueza no da cuenta del problema del ser,
del ir siendo, algo que en efecto atiende la teoría
de la dependencia, o por lo menos nunca fue enunciado con
tanta complejidad.
El problema del ser en Freud está indicado en el
concepto de identificación, pero luego al teorizar
su interés se centra en las vicisitudes de la elección
de objeto, es decir del tener y del Edipo.
Cuando Freud define el narcisismo primario no lo define
como unidad sino que la situación es claramente la
de dos que hacen uno, no hay diferenciación. Esta
es también la situación para Winnicott para
quien el diferenciar sujeto - objeto, fantasía -
realidad, mundo externo - mundo interno, etc, en fin, todas
las diferencias provienen de la experiencia de la no diferencia,
del "resting state", del "resting space",
de la "zona neutra", tercer área, "área
de ilusión", "espacio potencial" del
jugar, del fenómeno transicional.
Cualquier fenómeno transicional es la experiencia
de una paradoja, es decir que la diferencia no existe. En
Realidad y Juego nos dice que el ser humano tiene una condena
perpetua, la de tener que diferenciar realidad propia de
la realidad que no es él y que su lugar de descanso
de la misma es el "resting state".
Al estado anterior a la diferenciación lo llamamos
con Winnicott, dependencia absoluta estado que se conserva
en la diferencia; el ser permanentemente oscila, pendula,
va de la no diferencia a la diferencia y de esta a la primera.
Se trata de un narcisismo abierto (necesidad) que coexiste
con un narcisismo pulsional (deseo). La tópica freudiana
y la tópica winicotiana no se excluyen sencillamente
plantean experiencias psíquicas distintas, de naturaleza
diversa, reconocemos así la heterogeneidad radical
de la materialidad de lo psíquico.
Winnicott no niega, no desconoce la teoría pulsional
sino que la ubica, le otorga su valor afirmando que la sexualidad
tiene pleno sentido en el contexto de la relacionalidad
del yo:
"El desarrollo del yo se caracteriza por varias tendencias:
(1) La principal tendencia del proceso de maduración
puede resumirse en los diversos significados de la palabra
"integración". La integración en
el tiempo se suma a lo que podríamos denominar integración
en el espacio.
(2) El yo se basa en un yo corporal, pero sólo cuando
todo marcha bien la persona del bebé empieza a estar
vinculada con el cuerpo y las funciones corporales, con
la piel como membrana limitadora. Para denominar este proceso
he empleado la palabra "personalización",
porque "despersonalización" parece significar
fundamentalmente una pérdida de la unión firme
del yo con el cuerpo, incluso con los impulsos y satisfacciones
del ello. ( El término despersonalización
tiene un significado más complejo en los escritos
psiquiátricos.)
(3) El yo inicia las relaciones objetales. Con un
quehacer materno suficientemente bueno al principio, el
bebé no está sometido a las gratificaciones
instintivas, salvo en la medida en que haya participación
del yo. En este sentido, no se trata tanto de proporcionarle
satisfacciones como de permitirle que encuentre y concuerde
con el objeto (el pecho, el biberón, la leche, etcétera.)...Parece
posible poner lado a lado esos tres fenómenos del
crecimiento del yo con tres aspectos del cuidado del infante
y el niño:
La integración forma pareja con el sostén.
La personalización forma pareja con la manipulación.
Las relaciones objetales forman pareja con la presentación
objetal."
Conclusiones.
Creo
que en los conceptos de pulsión o de libido también
está planteado el concepto de continuidad, tal como
se desprende de la lectura de Freud, algunas de cuyas ideas
acompañan el presente trabajo.
La pulsión es el hacer y la continuidad es el ir
siendo, el "to be being", así el asunto
de que se trata es el de investigar en que puntos ser y
hacer se conectan, o se separan, como se unen en la separación
o se separan en la unión. Es necesaria la existencia
del ser que contenga en la experiencia y en el sentido cada
una de las alternativas posibles.
Diferenciar es un punto de partida y un punto de llegada,
sujeto y objeto se diferencian conservando el estado anterior
donde dos hacen uno o lo que es lo mismo la no integración
en la integración; acoger como propia mi fragilidad,
mi vulnerabilidad, soportar estados de lo inacabado, o de
la inquietud o del desasosiego o del estar en barbecho según
expresión de Masud R. Khan. Estados o zonas psíquicas
que se conservan toda la vida y que se juegan en cualquier
momento de la misma.
Dice Winnicott "La psicoterapia se da en la superposición
de dos áreas de juego la del analista y la del paciente",
es decir en la superposición de zonas de no integración
recíprocas. Para decirlo en otras palabras, en la
experiencia psíquica es la no forma y la no forma
exige mutualidad y no diferencia.
Lic.Liliana Beatriz Ripesi.
losreyes@satlink.com